John Carmack es el padre de los
shooters y
Doom es su profeta en la tierra. O en el infierno, mejor dicho. Tras el titánico proyecto que supuso
Rage, los chicos de iD Software se han embarcado en otra colosal empresa como es desarrollar la cuarta parte de esa titánica serie que popularizó la primera persona después de que
Wolfenstein 3D marcara el camino a seguir. Pero como todavía queda mucho para que
Doom 4 llegue, se han propuesto revitalizar la tercera parte con un listado de mejoras y añadidos que deja en ridículos a las decenas de actualizaciones que con unos filtros en alta definición buscan revender títulos clásicos. El juego llegará a mediados de octubre, el 19 para ser más concretos, tanto en PC (plataforma en la que apareció por primera vez), Xbox 360 (hermana mayor de la única conversión a consola que se realizó) y Playstation 3 (por aquello de que no hay dos sin tres y de que hay que amortizar los costes de desarrollo).
Muchos jugadores ya conocen
Doom 3, pero se trata de una gran oportunidad para revivirla tanto para los jugadores que anhelan la tensión de los juegos de terror como la generación de usuarios que han estado más ligados a las videoconsolas que a los ordenadores personales. Si hay un título que ha seguido la ambientación de esta tercera entrega, es sin duda
Dead Space. Aunque en el título de EA se utilice la tercera persona, no solo por la ambientación en el espacio exterior comparten elementos comunes, es que los oscuros pasillos y las luces tintineantes no pueden esconder su origen. Hasta el aspecto de los enemigos resulta muy parecido de un juego a otro. Por todo esto, resulta curioso que la tercera parte del juego de EA casi coincida (por unos meses de diferencia) con la revisión de la que ha sido su inspiración.