Avance
Music x Shooting de la mano de Q Entertainment
Si Lumines era Music x Puzzle, este título nos presenta el cruce entre Music x Shooting, convirtiéndose de esta forma en el sucesor natural de REZ
Por satsuinohadou
| Publicado el día 11/08/2006 12:19
Como en un buen shooter, pese a las indudables peculiariedad de E3, encontraremos al final de cada fase, un enorme jefe de fin de nivel. Pese a los diferentes patrones de ataque de cada jefe, la forma de derrotarlos será común, deberemos golpearles con un combo de cinco o seis bloques, para después imprimirle un daño superior con un combo aún mayor, para finalmente reducir su salud a cero con diversos ataques en combinación. La sencillez de estos enfrentamientos, la linealidad y reiteración, no varía el desarrollo, y además se nos dice en cada momento que debemos hacer, hacen que en este aspecto el juego decaiga.
Una de las diferencias respecto al original de PC reside en la posibilidad de mantener pulsado el botón de detonación para crear una explosión mayor, aunque esto ralentice nuestro movimiento. Además, conforme nuestro rendimiento vaya mejorando, notaremos un aumento de velocidad en consonancia. La velocidad desafiante, la gran cantidad de cadenas a crear, y el hecho de que debamos evitar morir, otorga al juego un carácter frenético. Además, la pantalla panorámica de PlayStation Portable permite aumentar el campo visual, lo que facilita la maniobrabilidad.
El título incluye nuevo niveles de juego en el modo Arcade, cada una de los cuales contendrá su propio fondo y música. Al igual que en los shooters clásicos, podremos hacer uso de continuaciones y recomenzar desde el principio, el nivel donde hallamos muerto. Tras cada nivel se nos otorgará un ranking en función de nuestras acciones. Al igual que ocurriera en Meteos, dispondremos de caminos que se bifurcan, en total tres, que podremos tomar en función de nuestro rango, aunque sólo se modificará la dificultad, no la música o los fondos, lo que limita la variedad a los mencionados nueve niveles.
La jugabilidad de E3 hace que las partidas duren sensiblemente menos que en Lumines, y es que la precisión será vital, algo que se refleja tanto en la evaluación de nuestras actuaciones, como en el tiempo que permaneceremos vivos. Pese a todo, conforme vayamos mejorando nuestras actuaciones, conseguiremos mantener una duración por partida nada despreciable para el género en el que se encuadra el título.
El modo Caravan nos permite escoger los niveles que jugaremos, mientras que el modo Boss nos posibilita enfrentarnos directamente con los jefes para estudiar sus ataques y mejorar nuestras prestaciones. Estos dos modos nos permitirán rejugar las partes del título ya completadas, e inicialmente no estarán disponibles. No faltará el modo Versus, donde se nos exigirá conseguir combos más largos que los del rival. Con cada combo completado, lanzaremos una enorme esfera al otro jugador, que llegada a la mitad de la pantalla freirá al rival. El título dispone de la posibilidad de compartir el juego con otro usuario poseedor de PlayStation Portable.
Como suele ocurrir con los juegos de Q Entertainment, la estética, diseño gráfico y la música serán distintivos, y jugarán un papel determinante a la hora de valorar el juego. Cada nivel dispondrá de un tema principal que marcará esta estética y música, afectando incluso a los jefes y elementos del escenario, que irán en consonancia con la música, efectos en pantalla, cambios en los bloques, etc.
En el aspecto musical dispondremos de músicas adaptables a nuestra actuación, al igual que en Lumines. La forma en la que los temas encajan con los efectos visuales del juego, pese a que la estética pueda no ser del agrado de todos los usuarios, y tampoco sea un prodigio técnico, es bastante curiosa.
Pese a que inicialmente el juego puedo parecer ciertamente confuso, un poco de práctica nos permitirá hacernos con las bases, además de que dispondremos de un completo tutorial. Tiempo habrá para probar a fondo el juego de cara a su lanzamiento europeo, y comprobar si el nivel de rareza del juego, tanto en materia estética, como en las diferencias respecto a los shooters clásicos, no impiden que consiga un éxito similar al obtenido por la compañía con Lumines y Meteos.