Allá por el año 1984, Nintendo publicó un título de carreras llamado Excitebike, donde toda la espectacularidad de los saltos de motocross, los cambios de rasante y pendiente, y la emoción intrínseca de este deporte, dominaban sus carreras. Para el lanzamiento de su nueva doméstica: Wii, Nintendo ha decidido resucitar este concepto con un proyecto desarrollado por Monster Games Inc., de nombre Excite Truck. La organización por parte de Nintendo del evento Wii Tour 2, nos permitió echarle el guante a uno de los juegos más atractivos a nivel gráfico de esta miniferia, con una sensación de velocidad, dominada por el efecto blur, que lo hacía bastante llamativo.
El espíritu de velocidad, saltos imposibles, donde los vehículos pasan casi tanto tiempo por el aire como sobre el terreno, domina el desarrollo de esta producción de los creadores de títulos como Nascar Heat 2002, Nascar: Dirt to Daytona o Test Drive: Eve of Destruction. A diferencia del original de la Nintendo de 8 bits, en este juego de carreras controlaremos a 4x4 que deberán aprovechar la orografía del terreno para realizar enormes saltos a la vez que ganamos velocidad y conseguimos complicar la existencia mediante choques a los rivales.
El control de este título es el habitual en los juegos de carreras de Wii, deberemos coger el mando en posición horizontal, agarrándolo con ambas manos, lo que parece transformarlo en un alargado mando de Nintendo 8 bits, con tan sólo dos botones superiores, situados a la derecha. El botón 2 se empleará para acelerar, el botón 1 servirá para frenar, mientras que la cruceta digital será la encargada de activar los turbos. Los cambios de dirección, como no podía ser de otra forma, se realizarán girando el Wiimote a derecha o izquierda. Una vez en el aire, deberemos mover el Wiimote para tratar de aterrizar lo mejor posible y ganar una aceleración extra. La vibración del Wiimote posibilitará mejorar las sensaciones de interacción con los escenarios, pero por el contrario, el sonido del altavoz del mando pasará bastante desapercibido.
Podremos recoger objetos en las carreras que deforman en tiempo real el circuito, lo cual añade un componente sorpresivo para los pilotos que vayan detrás nuestro, o incluso para nosotros mismos, si lo sufrimos en nuestras propias carnes, aunque esto estará reservado para las carreras multijugador, ya que sorpresivamente, los rivales controlados por la CPU no podrán emplearlos. Pese a todo, también podremos usarlos en provecho propio, creando superficies propicias para enorme saltos.
Los saltos, la enorme sensación de velocidad, gracias a la fluidez del motor gráfico y el blur, dominan el desarrollo de las carreras. Además de para asegurarnos una buena velocidad, la acumulación de aterrizajes y saltos, provocará que aumente nuestra puntuación, uno de los medidores del juego, al igual que el puesto en el que finalicemos.
La combinación de los saltos y el turbo, nos permitirán ganar más distancia, podremos modificar también el ángulo en el que sale el 4x4 por los aires, moviendo el mando hacia delante o detrás, lo que influirá en la altura y distancia que alcancemos. Podremos modificar ligeramente la dirección en medio de un salto. Pese a su relativa sencillez, nos costará hacernos con los controles, como suele suceder con muchos juegos de Wii, ya que la sensibilidad del mando es bastante grande, y en este caso no tenemos ninguna respuesta que nos indique, sin mirar al mando, si lo estamos manteniendo en posición neutra. Nos costará conseguir que el 4x4 aterrice correctamente sobre las cuatro ruedas, y es que un salto ideal sería utilizar el turbo para saltar más, caer sobre las cuatro ruedas, y ganar la aceleración extra, algo sencillo de contar, pero no tanto de llevar a la práctica. No podremos abusar del turbo, ya que provocaríamos un sobrecalentamiento del motor, lo que ralentiza su marcha hasta que se recupere.