El Hung Gar Kung Fu se basa en cuatro animales que en el juego corresponden a cuatro zonas. Deberemos ir recorriéndolas por orden, ya que en la segunda utilizamos conocimientos de la primera y así sucesivamente. En orden, las zonas son:
- Dragón: Una introducción al Kung Fu. El jugador aprende los principios y movimientos básicos.
- Tigre: Se enfoca a la mejora de la fuerza y la buena salud cardiovascular. Se aprende a proyectar la fuerza en movimientos más complejos.
- Mantis: Se aceleran los movimientos y se enfoca el entrenamiento en la resistencia, el equilibrio y la agilidad. Se requieren movimientos de pies rápidos y coordinados.
- Fénix: Se mejora la coordinación de movimientos y la eficacia de los mismos para que sean fluidos. Se ponen en común todos los movimientos y se enseña a respirar correctamente.
Cada una de las cuatro zonas se compone de:
- Aprendizaje: En cada una de las zonas hay unos 50 movimientos que el jugador debe aprender con el entrenador. Para ello se utiliza la técnica "Motion Mapping Technology", mediante la cual el jugador aparece en la pantalla con el entrenador a un lado y a la vez superpuesto a su imagen. El objetivo del jugador es permanecer dentro de la figura del entrenador, lo que significa hacer los movimiento exactamente igual a como los hace él. Para cada movimiento se nos dan dos oportunidades que no se evalúan, pero todas las repeticiones subsecuentes deben realizarse lo mejor posible. Antes de comenzar, eso sí, deberemos asegurarnos de que estamos a la distancia adecuada a la cámara para no tener problemas en la evaluación.
- Práctica: Para cada zona hay tres mini-juegos en los que aplicar los conocimientos adquiridos. Es la parte más divertida del asunto. El ejercicio físico será anaeróbico y durará tres minutos. Los que hayan jugado a ETK estarán muy familiarizados con este tipo de mini-juegos.
- Sparring: Es, como si dijéramos, el examen final. Deberemos combatir contra el animal que da nombre a la zona. Ganará el mejor de cinco combates. Tendremos que golpearle sin que él nos golpée a nosotros ya que se irá moviendo por la pantalla y realizará distintos ataques que tendremos que esquivar. Si no logramos vencerle, no podremos pasar a la siguiente zona.
Los entrenadores siempre nos van a ir ofreciendo ayuda hablada y con ejemplos de vídeo de qué es lo que tenemos que hacer en cada ocasión, así como advirtiéndonos de los posibles peligros de realizar ejercicio físico fuera de los límites normales de nuestro organismo. Es algo que se recalca mucho. También se nos comentan los resultados de nuestras pruebas, las estadísticas de progreso, las calorías que estamos quemando, e incluso hay una pequeña utilidad para saber cuántas pulsaciones por minuto tenemos: sale en pantalla un contador de 15 segundos y tenemos que contar las pulsaciones en ese tiempo. Posteriormente sale un gráfico que nos dice si nuestro rendimiento es el normal del ejercicio que hemos hecho, si nos hemos ejercitado poco, o sin embargo demasiado. Además podremos comparar nuestros progresos generales con otros jugadores que también se estén ejercitando.
En definitiva, ETKC es una evolución del anterior, pero centrándose en una disciplina concreta. A la vez que nos ponemos en forma, podremos aprender un arte marcial, quizá no con la eficacia de un profesor en carne y hueso, pero quizá es la mejor alternativa interactiva a los cursos en DVD que están apareciendo en el mercado. El mayor inconveniente al igual que su predecesor es que para poder sacarle rendimiento deberemos disponer de mucho espacio en casa y un entorno adecuado. Por este motivo es muy probable que mucha gente no pueda probar ETKC, al menos no en su propia casa.