Aunque ahora mismo del catálogo de Ubisoft todo el mundo esté expectante por
Assassin's Creed III, la empresa gala tiene mucho más que ofrecer.
Far Cry 3 es otra de sus grandes apuestas. Nos adentramos en ese mundo tropical y nos enfrentamos al mayor enemigo nunca visto: la locura.
La historia de
Far Cry 3 comienza con un grupo de americanos que van a una isla paradisiaca a pasar unas buenas vacaciones. Las cosas no salen tan bien como se esperaban, para continuar con los tópicos, son secuestrados. La suerte está de parte del protagonista, Jason Brody, que consigue escapar de su jaula para encontrarse de frente con un horror que nunca hubiese imaginado. En su huida se encuentra con un pueblo que está siendo oprimido por los mismos mercenarios que antes le habían capturado.
A primera vista, parece como si esta tercera entrega combinara lo mejor de las dos anteriores y añadiera aún más cosas. La ambientación es muy similar a la original, mientras que del segundo toma el componente
sandbox y exploratorio. Las misiones que pudimos probar (estamos hablando del principio del juego, claro está) estaban más centradas en la recolección que en la acción. Entendemos que, al ser un turista normal y corriente, Jason necesitará una progresión para convertirse en un soldado perfectamente entrenado. El objetivo en nuestro caso era recoger tres tipos de plantas y matar a un cerdo. Nos dirigimos hacia el punto señalado y una zona circular aparece en el radar que nos indica dónde tenemos que buscar.