Otra peculiaridad es la imposibilidad de elegir a qué compañero o rival dirigir un hechizo, por lo que hechizos como Cura irán al personaje con menos puntos de vida o cualquier otro hechizo de ataque irá aleatoriamente a un rival. Al finalizar cada combate recibiremos, aparte de la experiencia, unos puntos especiales que podremos intercambiar por todo tipo de equipamiento, como armas o armaduras.
En esta entrega estarán presentes los famosos oficios, tan populares en la saga. Concretamente podremos disfrutar de un total de veinte diferentes, una cifra bastante considerable, más aún si tenemos en cuenta que en nuestro grupo contaremos sólo con cuatro personajes. La diferenciación entre oficios estará muy marcada, ya que las habilidades que obtendremos y los objetos que podemos equiparnos vendrán pautados según el oficio que tengamos, así que la estrategia desempeñará un papel importante a la hora de escoger el oficio de nuestros personajes.
No podemos olvidarnos de mencionar que está confirmada la inclusión de un modo multijugador para hasta cuatro jugadores. Uno de los jugadores hará de anfitrión y los demás tendrán que escoger a uno de los personajes del juego para cooperar en las misiones que se encomienden.
El aspecto gráfico del juego es uno de los elementos que más llama la atención a primera vista. Con unas 3D en personajes y escenarios bastante sólidas, parecidas a lo ya visto en
Final Fantasy III y
Final Fantasy IV, también de Matrix Software, el toque
cel-shading, con ese aspecto de acuarela, le da al juego una personalidad muy interesante y sin duda el resultado es muy bueno, aunque por la recepción de público y prensa parece que se ajusta a la expresión "o lo amas o lo odias". Desde luego, no deja indiferente, aunque lo que sí tenemos claro es que las imágenes estáticas no le hacen justicia, por eso es mejor verlo en movimiento.