Avance
Jugamos a la versión americana
Te contamos como luce el RPG estratégico de Intelligent Systems en su salto a Wii
Por Fistandantilus
| Publicado el día 21/02/2008 14:09
La variedad de unidades es más que decente, con al menos 25 tipos con alguna subvariante para los Beorc, incluyendo magos blancos, myrmidones, espadachines, soldados, alabarderos, luchadores, guerreros, arqueros, francotiradores, ladrones, pícaros, sabios, curas, paladines, caballeros, caballeros de dragón, entre otros. Para los Laguz disponemos de la tribu de las bestias, con tigres, gatos y lobos, así como la tribu de los pájaros con águilas y cuervos.
Cada unidad dispone de características diferenciadoras tanto en movimiento, alcance, poder de ataque, lo que hace que la formación de nuestra escuadra, y el inteligente aprovechamiento de sus potencialidades frente a las debilidades de otras unidades, nos lleve a la victoria, o a la más amarga de las derrotas.
El sistema jugable de Radiant Dawn es tan clásico como solvente. La curva de aprendizaje gracias a los tutoriales, y la existencia de varios niveles de dificultad facilita que cualquier usuario se pueda involucrar, aunque en cualquier caso se trata de un título tremendamente profundo que requiere una buena dosis de paciencia y de tiempo libre, dada su duración.
Pese a que el juego arranque con una espectacular CG, y con un doblaje al inglés, el título dispone de una presentación demasiado espartana mediante ilustraciones estáticas y textos, un detalle que sin duda nos brinda la oportunidad de tirar de las orejas a Intelligent Systems. En los tiempos que corren un producto de este tipo debe venir acompañado de muchas más CGs, y principalmente de un doblaje que le brinde al juego una mayor emotividad.
El motor gráfico es idéntico al de GameCube, que tampoco resultó ser el mejor trabajo del sistema, un detalle más del cierto pasotismo técnico de Intelligent Systems para con este título. Fire Emblem: Radiant Dawn destaca por motivos jugables, y tanto el apartado gráfico como la carencia de un doblaje más persistente, hacen gala de ello.
Todo esto se compensa con la cantidad de objetos, posibilidades de personalización, forja de armas, etc. Seguimos disponiendo de una potenciación de estadísticas aleatoria al subir de nivel, algo no del agrado de todos los usuarios.
Concluyendo ya esta primera toma de contacto con la versión americana de Fire Emblem: Radiant Dawn, antes de que el juego llegue a Europa, debemos decir que nos encontramos ante un título que no aprovecha para nada las potencialidades de Wii, ni control gestual, ni un uso intensivo de su potencia gráfica, ni online, ni Miis, pura y llanamente una experiencia clásica que homenajea las principales virtudes del fenómeno Fire Emblem.