En los gráficos nos encontramos con uno de los apartados de mayor nivel del juego. Los coches están totalmente detallados y son calcados a los originales. Además, en la pista poseen un gran tamaño que los hace lucir espectacularmente. Los escenarios no desentonan, pues los edificios colindantes y demás mobiliario urbano, aunque se antojan escasos, también tienen un gran nivel, un detalle en su contra es que siempre los recorreremos a la luz del día y con un buen ambiente, se echa de menos carreras nocturnas o con efectos climatológicos en contra. Por su parte, las sombras serán en tiempo real y hay algunos efectos de luces como la luz a la salida de un túnel que nos dejarán un gran sabor de boca.
El sonido posiblemente sea una de las asignaturas pendientes de Ford Street Racing. Decimos esto porque durante las carreras del juego no hay ningún tipo de melodía, sólo los efectos de sonido producidos por el coche o los de los choques, para escucharlas tenemos que salirnos hasta el menú y, la verdad, tampoco merecen mucho la pena pues pecan de poca originalidad y se hacen muy repetitivas.
En cuanto a opciones, tenemos a nuestra disposición un total de doce escenarios que pueden recorrerse en modo normal o inverso con lo que el número se eleva, suelen ser circuitos con rectas prolongadas y bastantes curvas y todos ellos, como comentamos al principio, están ambientados en las calles de Los Angeles, aunque esto no quiere decir que nos encontremos lugares reales de esta ciudad. Otro detalle negativo es la auténtica ausencia de público o elementos móviles. Además, para conducir por estos circuitos disponemos de 18 coches de la marca Ford que están divididos en tres categorías: clásico, rendimiento y gran rendimiento. Cada una de estas categorías tiene sus propios torneos y empezando por los clásicos debemos ir ascendiendo hasta desbloquear los vehículos más potentes de la categoría reina, gran rendimiento. Encontraremos coches históricos de la marca como el Mustang, Sierra, Escort, otros mas actuales como el Focus o el Fiesta y algún prototipo, por ejemplo, el Ford GT.
El control de los vehículos variará según el modelo que escojamos dependiendo de la maniobrabilidad del mismo, pero por lo general notaremos unos coches bastante pesados y un control muy duro que cuesta acostumbrarse a él, y aún más cuando empecemos a destrozar nuestros coches y el manejo se vuelva aún más difícil. Las colisiones por su parte son poco reales pues cuando chocamos con elementos como una farola, un poste de luz u otros objetos el coche no colisiona sino que lo atraviesa y reduce un poco la velocidad, algo que da una sensación un tanto irreal.
Si estamos cansados de jugar contra la CPU disponemos de un modo multijugador en el que pueden enfrentarse dos jugadores en una carrera convencional con hasta siete contrincantes, una pena que hayan desaprovechado el sistema de carrera en equipo y no lo hayan implementado en el modo multijugador porque podría haber sido interesante esos piques en este novedoso sistema.
En definitiva, a juzgar por la versión de prensa recibida por VicioJuegos, Ford Street Racing puede llegar a ser un juego que entretenga a los amantes de la velocidad por su nuevo sistema de juego pero que no entusiasmará a los demás jugadores, en el catálogo de PlayStation 2 podemos encontrar muchas mejores alternativas. Esperemos que en la versión final limen algunos detalles y mejoren el producto final.