Avance
Jugamos a Fracture
Una nueva licencia para LucasArts. Soldados con armaduras desproporcionas y armas capaces de crear o destruir montañas.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 18/09/2008 23:58
A todo este arsenal hay que sumar el equipamiento estándar en este tipo de juegos, como ametralladoras, lanzamisiles y rifles de francotirador para acabar con la hostil facción "pacifista". Tendremos un escudo regenerativo cuando nos resguardamos de los disparos muy similar al utilizado en la saga Halo.
Otros aspectos
El juego tiene los típicos modos multijugador para varios jugadores, pero en vez de crear nuevos tipos de confrontación entre usuarios, acerca a su terreno los clásicos que se mantienen constantes en casi todas las producciones. De esta manera, el "Capturar la Bandera" se convierte en una excavación minera en la que tendremos que encontrar una serie de cristales para que nuestro grupo sume puntos y gane la ronda. Cada uno de los ocho mapas que se incluirán en la versión final está diseñado para explotar las variaciones del terreno y permita a los jugadores modificaciones orográficas sorprendentes.
Se ha puesto especial atención a que el sistema de físicas de los objetos esté en consonancia con las modificaciones que el terreno sufre. De esta manera, resulta interesante comprobar cómo podemos hacer un agujero debajo de un montón de barriles y cajas para lanzarlos hacia arriba a continuación, rebotando todo de manera coherente. Las edificaciones son deformables y se abrirán caminos para obtener ventajas armamentísticas y nuevas vías de acceso.
La banda sonora corre a cargo de Michael Giacchino, lo que siempre es una garantía de calidad. El juego llegará traducido y doblado a nuestro idioma. Y desde el 18 de septiembre está disponible una demostración para hacernos una idea de la interesante propuesta que ofrece. A modo de tutorial podremos conocer el funcionamiento del control, las armas, la trama y entrar en combate contra la República del Pacífico.
Conclusiones
Nos encontramos ante un juego que en un principio nos puede recordar a juegos como Lost Planet o el ya mencionado Gears of War, pero que consigue distinguirse de sus rivales a golpe de deformación terrenal. Muchos tiros, salpicados con pequeños puzzles y un multijugador que, por su arriesga propuesta, lo tiene difícil para hacerse un hueco entre los grandes del género. La elección de descartar un modo cooperativo puede restarle cierto atractivo, junto a estar a la sombra del otro juego de LucasArts para este otoño. La publicidad que se está llevando uno deja al otro casi en el anonimato.
La primera impresión es buena, el apartado técnico es compacto y no tiene fallos destacables. Todo está desarrollado con coherencia, aunque todavía queda por ver, con la versión final, si los niveles tendrán suficiente variedad. Un juego que puede pasar desapercibido pero que tiene mejores valores de producción que títulos con más renombre, y no quiero mirar a ningún aprendiz novato.