El multijugador su mayor baza
Jugablemente, este Gauntlet Seven Sorrows se asemeja bastante a otros Beat'em up de ya aparecidos en la consola entre los que se encuentran algunas de las entregas de la trilogía de El Señor de los Anillos o, sin ir más lejos, el juego basado en la última entrega de la saga galáctica por excelencia, La Vengaza de los Sith.
Los escenarios por los que se mueven los personajes permiten un buen grado de interactividad, pudiendo romper cajas o elementos menores, e incluso activar algunas trampas, para dañar a los enemigos, como las vasijas que contienen metal fundido en la fase del molino. Sin embargo, lo que más llama la atención de los mismos son sin duda los guiños al juego original, que aparecerán en forma de cofres con oro y joyas, puntos de teleportación, generadores de los cuales surgen más y más unidades enemigas, y zonas que requieren de una llave para seguir avanzando. Aunque esto no será lo único que nos lo recuerde, ya que la misma táctica de ataque de los enemigos -rodeándonos y yendo directamente a por nosotros, sin más miramientos- será perfectamente reconocible.
Y ya que se habla de enemigos y del juego original, qué menos que mencionar la presencia de La Muerte, ya clásica en la saga, que se lanzará en pos de nosotros aunque esta vez si será posible acabar con ella. Ésta, junto a otro buen puñado de enemigos, representados con mayor o menor acierto según las fases, serán los encargados de ponernos las cosas tan difíciles como nosotros mismos hayamos creído conveniente al seleccionar el nivel de dificultad, entre los posibles, al comienzo de nuestra aventura.
Volviendo al tema de la jugabilidad comentar que el juego peca de una cierta monotonía pues el desarrollo de los niveles nos obligará una y otra vez a hacer las mismas tareas: Eliminar a todos los enemigos -cosa que se logrará haciendo lo propio con los generadores que los "invitan" a venir-, recoger las llaves necesarias para romper las barreras que nos cortan el avance y, como mucho, resolver algún pequeño puzzle como activar un interruptor para bajar un puente levadizo o despejar el camino. De hecho esto se hace evidente cuando uno accede a la pantalla donde queda constancia de los objetivos de cada fase, donde no es raro leer cosas como "Sigue avanzando y elimina todos los generadores" o "Encuentra la llave de plata".
Quizás el aspecto donde más enteros gana el juego es con la opción multijugador, que no modo, ya que hasta cuatro jugadores pueden tomar parte en el modo principal del juego seleccionando un personaje cualquiera y retomando la partida en el momento que prefieran sin por ello tener que mantenerse fieles a ese personaje. Esto mismo es extensible al juego a través de Xbox Live, aunque poco más datos pueden darse acerca del mismo pues por razones que no escapan a nadie la beta de prensa tenía cercenado el acceso a esa parte del mismo.
Técnicamente el juego no es un dechado de virtudes si bien tiene ciertos elementos que lo hacen ligeramente más atractivo de jugar, como es el caso de unos buenos efectos de luces, de los que quizás se ha abusado en exceso, y unos modelados de los personajes bastante correctos. Por el contrario, el diseño de los escenarios se hace algo anodino, dejando entrever, además, unas texturas bastante pobres que otorgan en conjunto una apariencia muy alejada de la mostrada en algunas de las secuencias de video que aparecen a modo de escena introductoria o durante el desarrollo del juego. Al menos el juego no muestra ralentizaciones y eso que, sin llegar a la cantidad de efectivos que aparecían en el reciente Kingdom Under Fire, pueden mostrarse en pantalla un buen número de enemigos atacándonos al mismo tiempo.
La banda sonora es bastante suave y en general tiene poco protagonismo, no desentona pero ni mucho menos alcanza las cotas épicas que inicialmente se le podrían haber supuesto. Como nota curiosa del apartado cabe destacar los efectos de sonido entre los que encontramos muchos de los ya escuchados en el juego original, algo que a más de uno le hará soltar alguna que otra lagrimita.
En definitiva, podría decirse que estamos ante un juego que no aporta nada nuevo a lo visto en otros títulos de mayor calado de la consola, pues a pesar de los detalles ya comentados puede tornarse monótono en muy poco tiempo. Un juego cuyo mayor valor reside en el modo multijugador, muy atractivo si se suele estar en buena compañía, o si se dispone del servicio Xbox Live.
Por cierto, y ya para terminar, el juego presenta algunos fallos de traducción menores e incluso un bug, aunque esperamos que estos sean corregidos en el tiempo que resta hasta que la versión final sea lanzada al mercado.