Además de poder cambiar rápidamente de personaje, también se nos permitirá sustituir a toda velocidad nuestras armas. Esta velocidad en los cambios se convierte en una exigencia ante la ingente cantidad de enemigos en pantalla. Notaremos como se vuelven a aplicar diversos efectos bullet time con giros de cámara para algunos de los combos más espectaculares, secuencias donde nos aprovechamos de los límites de los escenarios para alargar nuestras combinaciones de ataque, al más puro estilo de los juegos de lucha 3D uno contra uno.
A nivel técnico, destacan desde la intro de presentación de los personajes, donde toda la atención y espectacularidad recae sobre los detallados modelos de los personajes, ya que los escenarios se nos presentan como meros elementos decorativos, a medio camino entre el cell shading y las ilustraciones de los clásicos biombos orientales, a las espectaculares secuencias del tráiler de presentación, dotadas de un acusadísimo toque cinematográfico, donde apreciamos la inmensa calidad de las animaciones faciales, y el nivel de detalle de los modelos. Los jefes mostrados, de un enorme tamaño, los efectos como las llamas que asolan el templo de la demo del E3, remarcan este sensación, aunque como describiremos más adelante, no todo son luces.
En la secuencia de la misión de batalla en Ichinotani, donde deberemos combatir al ejército Hekei, derrotando a veinte enemigos antes de que aparezca el jefe, Mukurogani, podemos apreciar la gran cantidad de personajes en pantalla, con un campo visual enorme. Rodeados de enemigos, veremos siempre como en cualquier parte remota del escenario se dilucidan numerosas batallas, introduciendo un componente de dinamismo en los escenarios aderezados por la movilidad de cualquier otro elemento que reaccionará al viento, será afectado por las llamas, etc. Pese a toda esta evolución en el apartado gráfico, y aunque nos encontramos ante una versión inacabada, tenemos que lamentar que a nivel de animaciones, y en lo que respecto a los movimientos de los personajes principales, no encontramos la necesaria evolución, resultando en el caso de Benkei, y pese a su enorme tamaño, que implicaría cierta torpeza, algo robóticas. Este efecto lo notaremos en la transición entre los bloqueos y las animaciones, que nos recuerdan en exceso al primer título, aunque indudablemente la cantidad de elementos mostrados en pantalla, los efectos, detalle de los modelos, etc., no tengan nada que ver con el título de PlayStation 2, y se aprecie un enorme salto. Conforme vayamos moviéndonos, apreciaremos un destacable efecto de polvo, que levantaremos de la superficie de tierra sobre la que nos movemos, y que en la anterior generación, en lo que respecta a PlayStation 2, en diversos títulos encontrábamos que no estaba del todo bien resuelto.
Notaremos, al cambiar de personajes, como en función de la fuerza rival, los efectos al golpear sus ataques varían, de esta forma, Yoshitsune, ágil como ninguno, pero ciertamente frágil, retrocederá ante los golpes de los enemigos más poderosos, un cambio de personaje, empleando por ejemplo al enorme Benkei, nos permitirá bloquear y contraatacar fácilmente, especialmente si cargamos nuestra arma mágicamente.
En esta misión de Ichinotani, una de las dos secuencias jugables en el E3, tras derrotar a los veinte enemigos, veremos como aparece un contador en la parte superior derecha, aparecerá el enorme escorpión: Mukurogani. La dinámica en esta lucha nos exigirá destrozar su caparazón y evitar su aguijón y los ataques con sus pinzas, para acceder a sus puntos débiles. Además, para más inri, los ataques sencillos no afectarán a este enemigo. Otro ejemplo de la colaboración de los personajes, la veremos al provocar que el escorpión quede panza arriba, con Benkei, para luego atacar su vientre con Yoshitsune.