Un avance nunca sirve para juzgar, pero sí para comentar los posibles defectos del juego que trata. El de Grand Slam Tennis, al menos de momento, es la simulación de la trayectoria de la bola. En muchas ocasiones sigue trazados totalmente surrealistas y el jugador no sabe si devolverla de derecha o de revés. No estamos ante un simulador, pero las imprecisiones con el mando se pagan con pelotas que van a dar al pasillo, algo que nos pasará más de una vez por el hecho que acabamos de comentar. Al menos el problema de que los jugadores se tiren en plancha no está demasiado presente. Es lo más detestable de los juegos de tenis.
Una de las cosas que Grand Slam Tennis ha heredado con acierto de Wii Tennis es la división de la pantalla de forma vertical para que, en caso de jugar a dobles, cada uno vea su tensita en la parte inferior. Es una gran ventaja en comparación con Top Spin 3, por ejemplo.
Grand Slam Tennis hace honor a su título y nos permitirá jugar en los cuatro torneos más importantes del deporte blanco: Wimbledon, Roland Garros, el U.S. Open y el Open de Australia. No hay una pista por torneo; de hecho se han reproducido todas, así que podremos jugar en la Philippe Chatrier del torneo parisino o en la Arthur Ashe del neoyorquino. Una gran noticia, ya que uno de los puntos flacos de casi todos los juegos de tenis es el asunto de las licencias. Además, nos ha parecido notar diferencias en la jugabilidad de la hierba de Wimbledon a la tierra batida de Roland Garros; ya se sabe que la superficie condiciona totalmente la velocidad de la bola.
La recreación de los estadios, salvo por el público (bastante falto de detalle), es más que acertada. Los tensitas no se quedan atrás. No son un prodigio en lo referente a animaciones, pero el estilo desenfadado del que hacen gala casa perfectamente con la filosofía del juego y de la consola. Nos encontramos con versiones cabezonas de los tensitas actuales con más proyección, pero también de leyendas del deporte. Naturalmente, la representación se dividirá en cuadro masculino y femenino. En la pantalla de selección tendremos que elegir si somos zurdos o diestros, así que no nos tiene que extrañar ver a Rafa con la raqueta en la mano derecha.
En el cuadro masculino nos encontraremos con Rafa Nadal, Roger Federer, Andy Murray, Novak Djocovic, Andy Roddick, Jo-Wilfried Tsonga, Lleyton Hewitt, Kei Nishikori, Björn Borg, Boris Becker, John McEnroe, Pete Sampras, Stefan Edberg, Michael Stich y Pat Cash, entre otros. Entre las filas de las chicas estarán las hermanas Williams, Ana Ivanovic, Maria Sharapova, Justine Henin, Martina Navratilova y Lindsay Davenport. De momento la selección nos parece estupenda. Sí, la presencia de André Agassi y Ivan Lendl sería un suibidón, pero enfrentar en tierra a Rafa y Björn no tiene precio. Todos llevan sus equipaciones características (Nadal vuele con los pantalones pesqueros y la camiseta sin mangas), así que no podemos poner pegas en este sentido. Los jugadores están doblados (sí, Nadal grita exactamente igual que en la realidad) y todos hacen gestos tan conocidos como la destrucción raquetil de McEnroe o el puño que acompaña al emblemático “¡Vamos!”.
En definitiva, Grand Slam Tennis se convierte en una apuesta muy interesante de EA Sports. Aprovecha las cualidades de Wii, tiene dos tipos de control pone unos personajes muy graciosos en la pantalla y cuenta con un trabajo de licencias fantástico. Hay algunos problemillas en la jugabilidad y se sabe poco de los modos de juego, pero a pesar de todo lo esperamos con ganas.