Avance
Jugamos a la demo
La infección se extiende a Nueva Orleáns. La secuela del juego de Valve ultima su preparación para el lanzamiento.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 06/11/2009 08:19
La pandilla se renueva
Vamos ahora con el nuevo director. Tan sólo hay que jugar una segunda partida para darnos cuenta de las modificaciones que este nuevo sistema implementa. Resulta fácil encontrar caminos bloqueados que antes eran transitables, pero lo que realmente cambia la manera de jugar es la aleatoriedad de los enemigos especiales como la presencia en el parque de los setos del gigantesco tank que convierte el escenario de un sitio de paso a un dramático enfrentamiento contra un jefe final de cualquier otro título.
En cuanto a los nuevos zombis, el jockey es la estrella, salta sobre su victima y lo aleja del grupo mientras lo golpea sin cesar. La spitter es la versión femenina de los orondos boomer pero con sus pechos hasta el ombligo y en vez de vomitar bilis que atrae a la horda expulsa ácido que daña al menor roce y que permanece durante un tiempo en el suelo. The Charger es la versión de bolsillo del Tank y tiende a coger en carrera a los personajes para empotrarlos contra la superficie sólida más cercana.
Por último comentar que la variedad de los zombis de a pie ha aumentado y ahora vienen acompañados de un infectado especial en función del nivel en el que juguemos. En la demostración hacen acto de presencia los agentes de la SWAT con su blindaje como principal inconveniente. Por lo que hemos podido saber en la campaña del pantano aparecerán zombis del barro y en la feria tendremos a macabros payasos surgidos de nuestras peores pesadillas.
Conclusiones
La saga Left 4 Dead es como el sexo, se disfruta más en grupo. No quita que no se pueda jugar solo, pero pierde la gracia. El principal problema de esta secuela es que repite a pies juntillas las directrices del año pasado pero esta vez se añade todo lo que demandaban los jugadores: más niveles, más armas, más enemigos y más modos de juego. Y claro, las promesas iniciales de Valve de mantener el interés por el primer juego mediante actualizaciones han quedado entre dicho con esta secuela. Todo se ve mejor, más pulido y hay añadidos geniales como usar un desfibrilador para reanimar a nuestros camaradas caídos en combate, pero si las novedades y la ambientación no consiguen dejar obsoleto al título que inauguró esta franquicia... ¿merecerá la pena?