Avance
Desafío sobre el hielo
Si la primera demo de Lost Planet apuntaba a que sería un juegazo, la segunda, centrada en el modo online, hace lo propio con la faceta multijugador
Por Rudesindo Hernando
| Publicado el día 20/12/2006 01:14
Gráficamente, excelente, como ya vimos en la demostración del modo solitario. Hielo y nieve son los absolutos protagonistas en un planeta descarnado y perdido en el que el frío es la ley. Además de la magnífica recreación de esta, los interiores de los edificios dotan de mayor variedad al conjunto. Ya no sorprende tanto como la primera vez que disfrutamos de él debido a la magnificencia de Gears of War, pero su altísimo nivel demuestra el buen hacer de Capcom en estas lides. Las texturas tienen un nivel excelente, así como los efectos de luz, muy convincentes. Los desarrolladores han creado un efecto de distorsión en las explosiones y en los giros bruscos que resulta francamente espectacular.
El aspecto sonoro, tres cuartos de lo mismo. Muy bien recreados todos los efectos de disparos y una perfecta utilización del sistema 5.1, amén de una espectacularidad en las explosiones que pondrán al límite nuestro equipo de sonido, para gozo de nuestros oídos, aunque no tanto de los vecinos.
Respecto a la demo multijugador, todos los jugadores tenían el mismo aspecto y tan sólo el color de sus nicks sobre sus cabezas al apuntarles y estar en el centro de nuestra mirilla, los diferenciaban. En cuanto a la mecánica de las partidas, hemos de asegurarnos de que ningún sólo enemigo sea capaz de exhalar vaho más de un par de minutos para sumar puntos, además de encontrar una serie de pilones que hemos de desenterrar de la nieve pulsando frenéticamente el botón B. ¿Para qué? Cada pilón nos dará puntos y nos restablecerá parte de la energía que vamos perdiendo por el intenso frío que hace en el planeta perdido.
Por supuesto, para conseguir puntuación, dispondremos de armas y triquiñuelas varias. De la primeras habría que destacar las clásicas metralletas, rifles o escopetas en cuanto a armamento normal y a otras de dimensiones mayores prácticamente mayores que las de nuestros personajes, diseñadas para ser utilizadas con los mechas del juego, pero que podemos cargar directamente.
¿Mechas? Por supuesto, uno de los mayores alicientes del juego (tanto del modo individual como multijugador) promete ser la presencia de estos gigantescos robots a cuyas cabinas podremos acceder cuando encontremos alguno sin ocupantes. Desde su interior, debido a su mayor resistencia y potencia de fuego, la experiencia multijugador variará notablemente.
Respecto a las triquiñuelas mencionadas con anterioridad, hay que destacar la presencia de unas granadas de las que al explotar aparecen muñecos hinchables, señuelos, que además de atraer el fuego enemigo, explotan y causan más bajas de las que nos gustaría reconocer (ya que ser engañado y morir al descubrirlo no es una experiencia agradable).
Si a todo esto le añades la movilidad que proporciona el garfio, el sistema de apuntado, el frenesí del combate, la desesperación por conseguir energía y un diseño de los niveles (los dos de la primera demo multijugador aparecida en el bazar de Xbox Life!) magistral, podemos esperar con ansia el estreno de Lost Planet, pues si bien la demo para un jugador prometía un excelente juego; esta, sobre el modo online, nos hace esperar lo mismo para su multijugador. La demo sólo tiene un problema: nos desespera el ansia porque llegue enero.