Como es de suponer los modelados y gráficos 3D se han sustituido por los consiguientes sprites aunque por lo que hemos podido probar hasta el momento, y a pesar de que no están mal del todo, no explotarán el potencial de la Advance como hubiera sido deseable. No obstante, y como viene siendo habitual en este tipo de juegos, el apartado gráfico será bastante vistoso y colorista acorde con el tono humorístico que, en general, desprende el juego.
El apartado sonoro del juego contará con muchas de las piezas musicales de otros juegos protagonizados por Mario y compañía, aunque han sido remezcladas y presentan un aspecto algo más fresco de lo esperado, sin embargo, al cabo de cierto tiempo éstas pueden hacerse algo repetitivas y llegar a cansar.
En lo que al control se refiere podemos decir que éste ha sido bien adaptado a la portátil, cosa fácil por otra parte si tenemos en cuenta que en la mayoría de mini juegos se utiliza sólo uno o dos botones. Sin embargo podemos encontrar que el control es demasiado sensible a nuestros movimientos y nos costará algo de tiempos acostumbrarnos y ser algo menos bruscos.
En un principio podemos seleccionar un total de cuatro personajes: Mario, Luigi, Peach y Yoshi, aunque estarán presentes muchos más que harán ciertas apariciones o cameos conforme avancemos por los diferentes tableros del modo principal. Cada personaje contará con su propio tablero de juego y se desplazará por él utilizando una especie de coche o kart.
El concepto de juego ha variado notablemente y podemos decir abiertamente que no se trata de un party game en toda regla, y es que el modo principal es únicamente para un solo jugador, y eso no se debe al hecho de ser un juego para portátil, con las restricciones que eso conlleva, ya que ni siquiera contamos con la posibilidad de enfrentarnos a otros personajes controlados por la consola.
Al principio de cada partida se nos muestra un área del tablero, a la que debemos llegar en un número de tiradas determinadas, y en donde tendremos que realizar algún tipo de tarea en forma de juego, no obstante en el camino hasta allí nos encontraremos con otras casillas en las que ganaremos nuevas tiradas o participaremos en algún mini juego elegido, al azar, en una especie de ruleta.
Otro aspecto a tener en cuenta es que el acceso a los mini juegos en el modo principal está precedido por una cantidad considerable de texto que proviene de las conversaciones con los personajes con los que nos iremos encontrando, lo que conlleva que el juego pierda parte de ese dinamismo logrado por los otros títulos de la saga a base de mantenernos en constante y continua tensión gracias a la intensidad de los minijuegos y a sus escasos tiempos de carga. Esto aún es más doloroso si tenemos en cuenta que la duración de algunos mini juegos es muy corta por lo que nos tomará más tiempo pasar las mencionadas pantallas que el que tendremos para disfrutar con ellos.
Al igual que ocurre con el Wario Ware cada vez que juguemos a uno de los mini juegos en el modo principal éste quedará desbloqueado en el modo correspondiente y podremos jugarlo a nuestro antojo tantas veces como queramos.
Como coclusión podría decirse que el juego no aparenta ser ni mucho menos lo que se esperaba de él y salvo que sea remediado en las conversiones al mercado americano y europeo, tendremos que esperar a una versión con más opciones multijugador a través del WiFi de las nuevas Nintendo DS.