En efecto, también hay otros detalles para dar variedad al conjunto. Por ejemplo, para piratear terminales tendremos que buscar a toda prisa fragmentos del código de compilación mientras estos caen por la pantalla. Arriba tenemos un modelo, así que tendremos que fijarnos muy bien en la longitud y el color de las líneas para hacerlo como un profesional.
Como es lógico, al principio del juego no disponemos de muchas habilidades. Por ejemplo,
Pull sirve para mover objetos del escenario (algo de lo que no anda escaso el juego, dicho sea de paso) y
Shockwave para desatar una onda que facilita acribillar a los enemigos. La inteligencia artificial tampoco es el talón de Aquiles de
Mass Effect 2: los malos saben cubrirse y esperar el momento oportuno para lanzar un envite. La combinación de armas de fuego y habilidades como las que hemos mencionado da al título la profundidad característica que encandiló en su momento a los usuarios. Para envidia de muchos, la hora que pasamos en EA con el juego fue sencillamente extraordinaria, así que se pueden imaginar a lo que puede llegar cuando uno le dedique más tiempo.
Si la jugabilidad brilla con luz propia, no se puede decir menos del espectacular apartado gráfico que Bioware ha creado para la ocasión. En pocas palabras, consigue algo ya de por sí difícil como mejorar la calidad visual del primer
Mass Effect. Los modelados de los personajes y los gestos ya forman parte de su tarjeta de presentación, al igual que la calidad de los decorados y el diseño en general. Si nos permiten bajar un poco el registro, les diremos que es una pasada.
Para contar bien una historia es casi imprescindible contar con un buen doblaje. Podríamos dedicar líneas y líneas a las excelencias de
Mass Effect 2 en este sentido, pero un vídeo siempre resulta más sencillo y revelador. Pasen y vean, que hasta participa Carrie Ann-Moss, más conocida por interpretar a Trinity en
Matrix:
Para acabar, lo que ya sabíamos. Con un apartado técnico impactante, una mezcla de géneros que va como la seda, una historia interesante además de cambiante y una profundidad increíble,
Mass Effect 2 se presenta como una de las joyas de 2010. Fans de la saga, dejad las uñas tranquilas, que ya queda menos.