El interfaz de Metal Slug 4, heredado de los capítulos originales de la saga, es tan sencillo como efectivo. El manejo del personaje se realiza utilizando el stick analógico izquierdo o en su defecto la cruceta digital, en cuanto a los botones, el botón X será para el disparo, el A para el salto y el B para lanzar las clásicas granadas; estos controles se mantendrán cuando el personaje tome el control de algún vehiculo como las tradicionales tanquetas. En general la respuesta del mando es más que aceptable, en todo caso, y como única pega, comentar la dificultad en disparar en diagonales, cosa bastante útil en algunos momentos del juego y que sólo será sencilla de efectuar cuando se controle uno de los mencionados vehículos.
Los menús de la beta del juego son bastante parcos en opciones, cosa que por otra parte es bastante habitual en los juegos de recreativa versionados para consolas domésticas, aparte de la configuración del controlador y algún que otro detalle como la vibración no dan mucho más de sí.
En cuanto a modos de juego podría decirse que todo se ciñe al modo arcade que incluye un total de seis fases jugables donde habrá que verse las caras con un buen puñado de enemigos hasta llegar al jefe final de cada una de ellas. Este jefe final será, en la mayoría de los casos, un artefacto de considerables dimensiones que tomará la forma de zeppelín, submarino o torreta y que opondrá una considerable resistencia a base de variar en la forma y cantidad de sus ataques, enviar tropas de menor entidad para que entretengan y no se pueda centrar el fuego sobre ella, o, simplemente, sufriendo transformaciones que le otorguen una mayor capacidad ofensiva. Completar las seis fases llevará un tiempo aproximado, en función de la pericia del jugador, de una hora, claro está que para ello habrá que utilizar una gran cantidad de "créditos", o al menos, emplear horas y horas en perfeccionar la metodología de juego y aprender todas y cada una de las rutinas de ataque de los diferentes enemigos. Al menos el juego facilita este "entrenamiento" ya que conforme se vayan superando las fases en el modo arcade aparecerán disponibles para ser rejugadas de forma totalmente independiente a través de la correspondiente opción del menú.
El desarrollo de las fases será bastante uniforme ya que salvo puntuales excepciones el personaje tendrá que avanzar lateralmente disparando a diestro y siniestro hasta eliminar a todos los enemigos de la pantalla y que aparezca el clásico y parpadeante "Go" que indique que se puede seguir avanzando. Entre esas excepciones se encuentra una secuencia en la que el personaje es transportado en un sidecar a la vez que trata de eliminar a los enemigos que aparecen en pantalla montados en otros vehículos tal y como ocurría en la fase del tren y las diligencias del clásico de Konami, Sunset Riders. Como ya es habitual en la saga, el juego incorpora un sistema de armamento con power-ups que llevarán al personaje a desarrollar una mayor potencia de fuego cuando ha recogido recientemente alguno de los ítems correspondiéndose la H con la Heavy Machine Gun, la R con el Rocket Launcher o la F con el Flame Shot...
El juego permite partidas para dos jugadores en modo local aunque está por ver qué puede ofrecer a través del servicio Xbox Live, ya que como es de imaginar, en la beta del juego las opciones online no estaban operativas. En cualquier caso, SNK-Playmore ya anunció en su día que al menos permitiría crear un ranking internacional con las mejores puntuaciones y tiempos de cada fase.
Metal Slug 4 es un juego complicado, al menos bastante más de lo que era la primera entrega en recreativa, en la que completar dos o tres fases estaba al alcance de cualquier jugador. Quizás el problema reside en una desafortunada curva de dificultad, donde puede apreciarse claramente que fases intermedias como la segunda o tercera suponen auténticos calvarios en comparación con las últimas fases que resultan algo más simples tanto en el desarrollo de las mismas como en su jefe final.
En resumidas cuentas tenemos que Metal Slug 4 ofrece justo lo que es, una entrega más de una sensacional saga de arcades que si bien en su día tuvo cierta repercusión y alcanzó un éxito notorio, no pasa ahora de ser un juego repetitivo y con una total ausencia de novedades que lo hagan atractivo al jugador. Al menos queda el consuelo de saber que su lanzamiento a precio reducido ayudará a más de uno a decidirse por él, en todo caso, y como solución alternativa, tampoco estaría mal optar por el pack que incluye la cuarta y quinta entrega en un sólo disco.