Las drogas serán pues un factor clave en la jugabilidad. De esta forma, meternos un chute de "speed" acelerará el tiempo, y el consumo de marihuana se encargará de ralentizar las cosas a un alegre "bullet time" para que podamos apuntar a velocidad normal aunque todo se mueva a cámara lenta, y el LSD hará que veamos a los inocentes con cabeza de bufones mientras que los criminales cobrarán aspecto de demonios cabezones, y el uso de "liquid soul" aumentará nuestra fuerza hasta el punto de que podremos decaputar a patadas. Así hay muchas drogas, con diversos efectos, y la variedad es muy amplia, lo que garantiza muchas formas de alterar la partida. Sin embargo, el juego nos recuerda que son adictivas, es decir, que al usarlas un número determinado de veces nos quedaremos enganchados, cosa que nos afectará negativamente por motivos obvios: para desintoxicarnos, deberemos gastar una cuantiosa cantidad de dinero en "protodone", que usaremos para "limpiarnos" de la adicción. Lo cierto es que el uso de drogas es el mayor atractivo del juego, y aquello que lo hace interesante, a la vez que polémico, cosa que- no lo vamos a negar- también ayuda a incrementar las ventas. Esto obliga a tomarnos la idea con cierto escepticismo, pues levanta un interrogante importante: ¿Merecerán la pena estos estados alterados o acabarán reduciéndose a lo anecdótico en materia jugable? Lo cierto es que no podremos saberlo hasta probar el juego, pero a juzgar por los vídeos difundidos, es más sensato inclinarse hacia la idea de que realmente pueden hacer las cosas divertidas, si bien según los propios desarrolladores el jugador puede prescindir tranquilamente del consumo de narcóticos durante el juego, aunque esta abstención es algo que pocos jugadores van a practicar.
Sin embargo, no nos engañemos, tomar drogas tiene muchos puntos negativos, a fin de cuentas cabe reconocer que hacer un juego que fomente el uso de estas substancias podría considerase, por muchos, de mal gusto, y de la misma manera tampoco estará bien visto que, encarnando a policías, nos dediquemos a abusar de la autoridad cometiendo brutalidades, asesinando a gente y desestabilizando el orden que supuestamente hemos venido a imponer. Por eso, de forma similar a lo practicado en "True Crime: Streets of LA", podremos ser "polis buenos" o "polis malos". Las consecuencias de nuestras acciones, sin embargo, se compensarán de forma diferente a como se hizo en el juego anteriormente citado: en True Crime, ser "poli malo" abría camino a diversas ramas argumentales que determinaban el final del juego, mientras que en "NARC", actuar con negligencia llevará a nuestra expulsión del cuerpo de policía, y deberemos reformarnos para poder seguir avanzando en el argumento. Parece que de esta forma, se reprimen las actuaciones violentas, que no tienen más sentido que el de satisfacer las ansias sádicas de los jugadores: esta decisión parece menos acertada, pues la libertad entre elegir cualquiera de los dos caminos se encuentra limitada por el hecho de que la actuación criminal será diezmada, o para decirlo de otra manera, que si queremos ver el final del juego deberemos actuar como "polis buenos", eliminando así la opción de los múltiples finales que pudimos ver en True Crime.
El apartado gráfico, sin embargo, no parece por ahora hacer justicia al jugable. A pesar de que los escenarios cuentan con una ambientación bastante buena y un nivel de detalle decente, los modelados de los personajes parecen algo pobres en comparación con otros títulos del género. Sin embargo, por lo que se puede apreciar en base a los vídeos, el juego en movimiento tiene un aspecto satisfactorio, sin llegar a ser impresionante.
A pesar de los problemas que pueda representar todo esto, cabe decir que el juego por ahora parece bastante atractivo, y promete resultar bastante entretenido, invitándonos a hacer nuestras misiones por una inmensa ciudad, con divertidas persecuciones y un sistema de combate cuerpo a cuerpo que promete superar con creces a los vistos hasta ahora en este tipo de juegos, donde el control del personaje no ha destacado- hasta ahora- por su comodidad: y en esto el juego también parece tomar un esquema similar a True Crime, pues moveremos a nuestro personaje con un stick mientras que apuntaremos con otro- esquema visto también en Max Payne- mientras podemos realizar movimientos tales como saltos laterales y demás piruetas. Además, cabe decir que por lo menos en EEUU, el juego se venderá a 19,90 $, un precio de lujo para tratarse de un juego nuevo, y que convertido a nuestra moneda viene a ser la ridícula cifra de quince euros, si bien todo parece indicar que en España aparecerá a la venta por treinta monedas, que sigue siendo un precio más que respetable, y que seguramente ayude a muchos jugadores a decantarse por su compra, al menos si Narc acaba siendo el interesante juego que promete ser.
Puedes confiscar droga y tomártela tú...¡Como los polis de verdad!
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Sigue mi dedo....bien....te pesan los párpados...cuando yo diga, te quedarás dormido
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MARIHUANA KICK!
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Hay gente que pierde la cabeza por las drogas
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