Ya hablamos en su momento de lo trabajada que está la vista desde la cabina del vehículo. Los salpicaderos de coches como el impresionante Pagani Zonda, que parece propio de un ovni, se han recreado con un nivel de detalle espectacular. El fin de esta perspectiva no es sólo que nos quedemos embobados viendo cómo el piloto pisa los pedales y utiliza el cambio, también pretende hacernos sentir la velocidad y los golpes. Al chocar con otro vehículo todo se distorsiona con un efecto fantástico ante los ojos del jugador. Se ha hecho un buen uso del blanco y negro para resaltar los impactos y los momentos cumbres de la carrera. Por ejemplo, si superamos la barrera de los 300 kilómetros por hora, la técnica mencionada hará que se nos nuble la vista dentro del coche, por no hablar de que nos quedaremos pegados al asiento. Lo cierto es que la sensación nos parece muy lograda.
En las impresiones de hace mes y medio ya os adelantamos que la conducción, más orientada a la simulación, nos pareció francamente buena. No obstante,
Shift presentará opciones suficientes para acercar más la experiencia al
arcade, de modo que se podrá configurar el coche al gusto del jugador.
Los amantes del género siempre quieren tener el garaje más completo posible, y todo apunta a que
Shift no les va a decepcionar. Tendrá 77 modelos de marcas tan conocidas como Lamborghini, Porsche, Aston Martin, BMW, Audi, Corvette, Pagani y otras muchas. Los que hemos visto lucen con esplendor y muestran en la carrocería las consecuencias de la temeridad, incluso cristales rotos. Los representantes de EA nos manifestaron que están especialmente orgullosos de la física del juego. Como es habitual, cada coche se controla de forma diferente debido a características típicas como el peso y la tracción. Los golpes también afectan, por ejemplo, a la dirección.
De los circuitos no se sabe mucho, tan sólo que nos encontraremos con 15 reales, entre ellos Nurbungring. En la demo vimos y jugamos uno en las calles de Londres (no faltaba ni el Big Ben) y el Autopolis de Japón. La ambientación, al menos de momento, parece bastante cuidada, con un montón de edificios, carteles de publicidad y todo lo que uno espera encontrar en un circuito de verdad. La interfaz lleva la firma de EA: está bien diseñada, es totalmente móvil y muy clara.
No podemos disimular el entusiasmo.
Need fos Speed: Shift lo tiene todo para devolver la saga al puesto de honor de antaño gracias a un apartado técnico y una jugabilidad de solidez incuestionable. Si los modos de juego acompañan, en septiembre tendremos una cita ineludible con la saga de EA.
Antes de poner punto y final al avance, os remitimos al que publicamos en mayo para más información. Lo podéis leer
aquí.