Entre las numerosas novedades incluídas en Pokémon esmeralda debemos destacar el
Battle Frontier como la más especial de todas ellas. No en vano,
es una amplia zona de mapeado en la que se concentran nada más y nada menos que siete edificios especializados en diversos estilos de combates pokémon. Cada uno de ellos actúa de forma similar a un Gimnasio Pokémon, de hecho incluso tienen sus propios líderes, y para convertirnos en Maestros Pokémon deberemos superar todos los retos que nos propongan en cada uno de los edificios. Para entrar al
Battle Frontier necesitamos un pase especial que obtendremos a la entrada del mismo. Este pase es una tarjeta en la que se agrupan varios datos: nuestra ficha de entrenador, un mapa de la zona, nuestros puntos de batalla y las medallas que hemos obtenido. Conseguimos una medalla al completar los retos de un edificio de forma similar a como sucedía en la Torre Batalla de Rubí y Zafiro. En estos juegos, al alcanzar las 50 victorias consecutivas obteníamos un
emblema de plata que conmemoraba nuestra victoria (y que servía de adorno en nuestra base secreta) y alcanzando las 100 victorias consecutivas obteníamos un
emblema de oro. En los retos del
Battle Frontier tendremos que llegar hasta cierto punto u obtener un determinado número de victorias para conseguir la medalla de plata, y seguir avanzando o ganando más combates para optar a una medalla de oro. Cada retos tiene sus propias reglas, y si conseguimos las siete medallas de oro nuestra ficha de entrenador se actualizará mostrando una estrella más, pues habremos completado uno de los cuatro grandes objetivos del juego.
Antes de centrarnos en las siete modalidades de combate que descubriremos en esta sección del juego debemos comentar otros elementos presentes en el
Battle Frontier. Habrá muchos personajes con los que hablar e interactuar, especialmente los dos tutores de movimientos que citamos ya anteriormente. Recordemos que para que éstos enseñaran algún movimiento a nuestras criaturas debíamos darles a cambio puntos de batalla. Estos puntos se obtienen combatiendo en los diferentes retos que se nos proponen por toda la zona del
Battle Frontier y sirven también para comprar. Dentro de este parque temático de las batallas pokémon
hay tiendas especializadas en varios tipos de productos destinados a los entrenadores de la zona. Con puntos de batalla podremos comprar dichos productos. En total son cuatro las tiendas que encontramos. Dos de ellas se especializan en peluches pokémon para decorar nuestra base secreta (una vende peluches pequeños como Togepi o Meowth y la otra muñecos grandes como Lapras o Charizard). Las otras dos tiendas venden productos más interesantes. En una encontraremos todo tipo de vitaminas (hierro, calcio, etc) a tan sólo un punto de batalla. En la otra se pueden adquirir objetos que los pokémon pueden equiparse en las batallas tales como el periscopio o la cinta esfuerzo (aunque el precio de algunos de estos artículos alcanza los sesenta y cuatro puntos de batalla). Otro pequeño edificio del
Battle Frontier estará destinado a registrar diferentes récords que consigamos en cada uno de los retos que se nos proponen en los siete edificios principales de este enorme parque temático.
Tal vez a estas alturas alguien se haya percatado de que no hemos mencionado los concursos pokémon, que suponían una jugosa novedad en Zafiro y Rubí. En Esmeralda
los concursos pokémon han sido recluídos todos a la ciudad de Calagua. Por tanto, hasta que no lleguemos a la ciudad (ya avanzado el juego) no podremos participar en esta peculiar variedad de combates pokémon. Allí se concentrarán los cinco tipos de concursos (belleza, carisma, dulzura, ingenio y dureza) en sus cuatro niveles de dificultad. ¿Y qué hay ahora donde antes estaban los edificios de los concursos? Es fácil de responder. En nuestro viaje, al llegar a Pardal, Verdegal y Portual, las tres poblaciones donde se celebraban concursos,
encontraremos unos pequeños edificios que serán un preámbulo de lo que nos espera en el Battle Frontier. En cada uno de los tres edificios podremos hacer una competición a pequeña escala que simulará el tipo de combate que veremos más tarde cuando lleguemos al parque temático. El tipo de reto que encontremos dependerá de la ciudad en la que estemos, es decir, no es seleccionable ni aleatorio. En Verdegal se jugará con las reglas del
Battle Palace, en Portual con las del
Battle Factory y en Pardal con las del
Battle Arena.
Al fin llega el momento de centrarnos en los diferentes retos que encontraremos en el
Battle Frontier. El primero de ellos es el
Battle Tube. El aspecto exterior de este edificio recuerda al del pokémon Seviper. En su interior encontraremos el mostrador de inscripción, un PC y algunas personas con las que podremos hablar. Este modo de juego depende en parte del azar. Una vez que entremos encontraremos tres puertas diferentes. Deberemos elegir una de ellas para seguir avanzando. Según nuestra elección tres eventos diferentes pueden suceder en la siguiente sala. Si somos afortunados podremos encontrarnos con un entrenador que curará a nuestros pokémon. Si no lo somos, encontraremos a un entrenador que provocará cambios de estado en los miembros de nuestro equipo. Si la fortuna nos ignora, llegaremos a una sala con un diseño laberíntico de la que tendremos que escapar mientras nos enfrentamos a los pokémon salvajes que nos atacarán. La parte positiva de entrar en esta sala es que podremos capturar a los pokémon que nos aparezcan. Cuando hayamos superado un número concreto de habitaciones el líder del edificio nos retará a un combate que deberemos ganar para conseguir la medalla de plata. Una vez conseguida podremos seguir avanzando y tras superar otro número determinado de habitaciones obtendremos la medalla de oro.
El siguiente edificio que visitamos es el
Battle Dome. Un edificio muy amplio y en el cual se pondrá a prueba más que nunca nuestra valía como entrenadores. Aquí se organizan verdaderos torneos de pokémon. Se registran 16 entrenadores para competir (el jugador es uno de ellos, los demás son controlados por la CPU) y en combates eliminatorios se van enfrentando entre ellos hasta que uno de los dos finalistas gane la batalla y se proclame vencedor del torneo. Antes de cada combate podremos ver una ficha del entrenador al que nos enfrentamos, así como algunos de sus pokémon. Es frecuente en esta competición ver a nuestros oponentes usando pokémon de otras regiones (como Porygon, por ejemplo). Los combates se juegan dobles o individuales, pero tan sólo podremos usar tres de nuestros pokémon. Si ganamos varios torneos consecutivos el líder del edificio nos retará y tras vencerlo obtendremos nuestra ansiada medalla de plata. Para obtener la medalla de oro deberemos combatir y ganar muchas veces más como es de esperar.
En el
Battle Factory se recupera una curiosa modalidad de combate que ya viéramos en Pokémon Stadium 2, aunque con una pequeña novedad. En esta competición se nos otorgan seis pokémon totalmente aleatorios y debemos elegir tres de ellos para combatir. Si ganamos podremos seleccionar un pokémon del equipo de nuestro rival y cambiarlo por uno de los nuestros. Gracias a esta posibilidad podremos ir creando un equipo más equilibrado a medida que progresemos en los combates, llegando a crear un equipo demoledor si la suerte nos acompaña. Aunque además de suerte, ser habilidoso en los combates es fundamental para obtener aquí una victoria. Los combates se juegan por "rondas" de siete batallas (como en la Torre Batalla de Zafiro y Rubí). Cuando acabemos varias de esas rondas el líder del edificio nos retará con un equipo igualmente aleatorio.
Ahora es el turno de hablar del
Battle arena, cuyo desarrollo se asemeja ligeramente al de los concursos pokémon. Escogeremos tres pokémon para combatir contra nuestro rival, quien también tendrá tres pokémon. La particularidad de estos combates es su brevedad, pues duran sólo tres turnos. Si alguno de los dos contendientes es derrotado en esos tres turnos, pierde. Si ambos permanecen invictos al final de los tres turnos se juzgará nuestra actuación segúnlos movimientos que hayamos usado, el resultado obtenido con ellos y algunas otras características. El análisis se resumirá en tres apartados ("cuerpo", "corazón" y "movimiento") que serán comparados con los de nuestro adversario. En caso de salir ventajoso obtendremos un círculo rojo (equivalente a dos puntos), si empatamos un triángulo azul (un punto) y si perdemos una cruz negra (cero puntos). Tras esto se suman los puntos y el que más tenga será declarado ganador del encuentro. Tras varias victorias tendremos la posibilidad de medir nuestra habilidad frente al lider del edificio para obtener nuestra medalla si ganamos.
Seguramente el reto más tedioso de superar sea el que nos proponen en el
Battle Palace. Aquí se desarrollan batallas dobles o individuales de tres pokémon pero con un añadido tan especial como imprevisible. Los ataques de los pokémon se elegirán de forma aleatoria durante todo el combate, por lo que a menos que seamos personas afortunadas o hayamos preparado muy bien a nuestros pokémon, ganar será toda una odisea. Pero la cosa no termina ahí, ya que en los combates dobles ni siquiera podremos elegir a quién atacar, y será igualmente decidido de forma aleatoria. Aunque es un toque original, dejar en manos del azar la práctica totalidad de estos combates puede resultar desesperante, aunque habrá que esperar a jugarlos para poder afirmar rotundamente esa posibilidad.
La más emocionante de las pruebas a superar se encuentra en la
Battle Pyramid. Mezclando puzzles y unas reglas específicas, este parece ser el reto más prometedor del juego. Al entrar en la pirámide nos cambian nuestra mochila por una mochila especial del edificio con el fin de limitar nuestros objetos. Deberemos ir avanzando por el interior de la pirámide en busca de un teletransporte que nos lleve hasta la siguiente planta, hasta que finalmente demos con la salida en los alto de la pirámide. Claro que el camino no será fácil. Para empezar ya nos limitan los objetos que podemos llevar, restringiéndolos a los que encontremos por el camino, pero además debemos saber que el interior de la pirámide está oscuro y encontrar el camino correcto en las laberínticas salas será muy complicado. La cosa no acaba ahí pues habrá entrenadores aguardando en la oscuridad para retarnos y pokémon salvajes de alto nivel que nos pondrán a prueba. Por desgracia no podremos atrapar estos pokémon, pues las pokéball las dejamos en nuestra mochila en la entrada del edificio. La parte positiva de este asunto es que al vencer a un entrenador nuestro campo de visión aumentará facilitándonos un poco nuestro avance por el interior de la pirámide. Como dato curioso, podremos hacer una pequeña trampa si llevamos en nuestro equipo a algún pokémon con la habilidad
recogida. Ya habíamos dicho que esta habilidad había sido mejorada en gran medida en Esmeralda. En la
Battle Pyramid los objetos que obtendremos de esta manera serán algo diferentes (en vez de MTs conseguiremos elixires o bayas, más útiles en este reto) y en vez de depender del nivel de nuestro pokémon con dicha habilidad dependerá exclusivamente del número de plantas consecutivas que hayamos superado con éxito. Completando varias veces este reto podremos enfrentarnos al líder del mismo, que es uno de los más poderosos de todo el
Battle Frontier.
Para terminar hemos dejado la
Torre Batalla. En realidad, salvo una pequeña diferencia, el reto es igual al de la Torre Batalla en Pokémon Zafiro y Rubí: derrotar a nuestros oponentes en rondas de siete combates usando tres de nuestros seis pokémon en cada enfrentamiento, siendo las batallas individuales. La diferencia estriba en que necesitaremos menos victorias consecutivas para ser retados por el líder y obtener la medalla si le vencemos, cosa que no será sencilla pues junto al líder de la
Battle Pyramid es uno de los más fuertes. El hecho de que se necesiten menos victorias consecutivas para poder superar este reto es de agradecer, pues la Torre Batalla de Rubí y Zafiro requería un numero demasiado alto de victorias consecutivas para ser superada y era prácticamente imposible lograrlo. Pero no todo termina con estos combates. En Esmeralda la Torre Batalla posee cuatro modalidades de juego y esa es sólo una de ellas. La segunda modalidad sigue las mismas reglas que la anterior, pero los combates son dobles. La tercera posibilidad se basa en las
batallas dobles reales y parece que dará mucho juego. Al registrarnos en la entrada de la torre seremos llevados a una sala similar a las salas de reunión de Verde Hoja y Rojo Fuego. En ella nos encontraremos con varios entrenadores, cada uno especializado en una técnica de combate o un tipo de pokémon. Deberemos seleccionar uno de ellos para que sea nuestro compañero en las batallas. El desarrollo de los combates se realizará en rondas de siete enfrentamientos, y sólo podremos usar dos pokémon puesto que los otros dos pokémon que formen parte de nuestro equipo serán del compañero que hayamos escogido. Cuanto menos interesante, aunque la cuarta modalidad de juego de la Torre Batalla puede ser incluso más entretenida. Básicamente es igual que la modalidad anterior, salvo que es multijugador. Usando el adaptador inalámbrico (
Wireless Adapter) nos conectaremos con un amigo e iremos juntos a la sala de reunión, donde cada uno podrá seleccionar a un compañero controlado por la CPU para asistir a un emocionante duelo en el que cada uno de los jugadores humanos deberá intentar derrotar al otro con la ayuda y colaboración de un entrenador al que no podrán controlar. Una modalidad de juego que añade aún más profundidad a un sistema de combate que ya de por sí es espectacular.
Para acabar con este avance, os adelantamos que Pokémon Esmeralda será uno de los primeros juegos que intervenga en la compatibilidad GBA-NDS, ya que si jugamos a Pokémon Dash para NDS (cuyo avance podéis leer
aquí) colocando el cartucho de Pokémon Esmeralda al mismo tiempo podremos conseguir algunos extras en Pokémon Dash, como nuevos circuitos. Un extra que es de agradecer.