Avance
Jugamos a la demo
Ubisoft nos deja probar uno de sus títulos más esperados en los Hard Days.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 13/10/2008 09:25
Si la variedad de movimientos ya era una seña de identidad de las entregas que aparecieron en PS2, Gamecube y Xbox, Prince of Persia de PS3, PC y 360 va un paso más allá. Aparte de escalar muros, desplazarnos por salientes, correr por una pared y rebotar de un sitio a otro, aquí podremos deslizarnos por rampas, salir despedidos de placas rojas que están colocadas en sitios estratégicos y utilizar un guantelete para agarrarnos. Lo cierto es que el cambio más significativo se aprecia en la fluidez con la que se hacen las cosas, muy superior a la de las últimas aventuras.
Lo que sí se ha remodelado totalmente es el sistema de batallas. En el nuevo Prince of Persia encontraremos menos enemigos, ya que lucharemos con ellos uno contra uno. De este modo, machacar el botón es un recurso impensable si queremos alzarnos con la victoria. Todo es mucho más estratégico: hay que saltar, atacar y cubrirse en el momento oportuno. Como ya hemos dicho, Elika nos resucita instantáneamente cuando morimos. La barra de vida del enemigo aparece en la parte inferior de la pantalla y todo parece indicar que blandir el sable del príncipe no va a ser juego de niños. Que las batallas resulten más tácticas es un punto a favor, pero que nos enfrentemos sólo a un enemigo cada vez puede crear polémica.
Para dar buena cuenta de los enemigos, el príncipe de Persia podrá mejorar su destreza con la espada gracias a un árbol de habilidades que promete ser muy completo. Un juego de este tipo sin un buen sistema de desarrollo del personaje no es nada, pero parece que el título de Ubisoft tampoco nos va a fallar en ese sentido.
Tras esta retahíla de datos, es el momento de plasmar nuestras impresiones del juego en los Hard Days de la compañía. Tuvimos la ocasión de probar un rato la demo del E3 de julio. Por eso no representa la calidad del producto final, pero en ella ya se ve que apunta maneras y que tiene papeletas para convertirse en un gran título.
Controlar al príncipe es muy sencillo. Naturalmente, el stick izquierdo maneja su movimiento y el derecho el de la cámara. Con el botón de salto es suficiente para ejecutar todas las acciones vistas en la demo: correr por las paredes, impulsarse desde barras... En términos generales, parece que el asunto no dista mucho de lo visto en Las arenas del tiempo y sus dos secuelas.
La corrupción (el material negro que amenaza al mundo) también hace acto de presencia en los escenarios. Recorre algunas paredes y nos corta el paso hacia ciertas zonas. Por ejemplo, pulula en el espacio que queda entre dos salientes, por lo que hay que esperar a que se quite de en medio para poder saltar de uno a otro. También hay que sortearla cuando bajamos por una pared con el guantelete.
Con un botón podemos invocar a Elika y pedirle ayuda. Por ejemplo, hay saltos en los que tenemos que usar su poder para ganar impulso en una especie de salto doble cooperativo. La muchacha tiene un papel fundamental en el desarrollo del juego, ya que nos acompaña en todo momento e incluso podemos atacar con ella a los enemigos (sin tener control directo, como ya hemos dicho).
En el juego los combates estarán mucho más pulidos que en la demo, en la que apenas contábamos con unas pocas habilidades. Lógico, al fin y al cabo era bastante prematura. Sólo pudimos hacer frente a un enemigo, bastante bien diseñado, dicho sea de paso. La perspectiva es similar a la de un juego de lucha en 3D, de modo que podemos rotar alrededor del rival y atacar en el momento más conveniente. Seguro que con el sistema de habilidades que se incluirá la versión comercial resultará mucho más gratificante que en la demo, en la que el sistema de batalla se nos ha antojado algo incompleto.
El apartado gráfico brilla especialmente por el diseño. El príncipe se mueve a mayor velocidad y la experiencia se presenta mucho más dinámica que antaño. El cel-shading está bien hecho y nos muestra unos personajes expresivos y detallados, enemigos incluidos. Los escenarios también gozan de una arquitectura muy personal en la que el protagonista y su compañera no dan la impresión de estar superpuestos. No tenemos nada que objetar al respecto, parece que cumplirá las expectativas.
En definitiva, tenemos ganas de probar la versión final del nuevo Prince of Persia. Se han tomado muchas decisiones arriesgadas que no serán del gusto de todos, pero todo apunta a que no decepcionará a los seguidores del género y la saga. Sin duda, estamos ante uno de los grandes de la campaña navideña.