Al empezar cada misión tendremos que escoger las naves con las que iremos a combate y situarlas en el mapa. La mayoría sólo ocupará una de las baldosas hexagonales de las que están compuestos los escenarios, pero los buques insignia necesitarán mucho más espacio. El control del juego es bastante intuitivo, sobre todo si el jugador ya ha probado otros juegos estratégicos. Su mecanismo no está demasiado alejado de un
Advance Wars o
Final Fantasy Tactics. Pulsando

se nos mostrará el radio de movimiento de la unidad determinada y seleccionaremos dónde queremos ir. A continuación deberemos escoger la acción. Por ejemplo, suministrar combustible a otras unidades o atacar al enemigo.
Existen diversos tipos de unidades. Los buques insignia son de transporte, tienen unos HP bastante altos y, como su nombre indica, son los más importantes del juego. Si consiguen destruirlos, la partida habrá terminado. También hay naves de ataque que se agrupan en equipos de cinco. Conforme sean atacadas, este número decrecerá. Otro tipo son las naves de suministro. Como en los S-RPG, todos ellos tendrán estadísticas diversas. Algunos ejemplos son el combustible, los HP, la velocidad, la evasión o el radio de movimiento. Todos tendrán un campo de visión determinado, por lo que al empezar las misiones, lo más normal es que no veamos a nuestros enemigos. En los escenarios también existirá una serie de obstáculos como escombros espaciales o hielo que tendremos que destruir para que podamos avanzar. Una de las habilidades más curiosas es la de soltar señuelos para distraer a nuestros enemigos y finalmente destruirlos. Aunque las posibilidades del juego son algo limitadas en la demo, esperamos que en la versión final existan muchas más.
A simple vista,
R-Type Command no sorprende demasiado gráficamente, aunque a su favor tenemos que decir que contará con más de cincuenta misiones. Las tres que hemos probado tienen entornos diferentes, lo que nos hace esperar que sean completamente variadas. Además, los escenarios serán gigantescos; de hecho, uno de los que hemos recorrido tiene 40x11 baldosas hexagonales, lo que os dará una idea de su vastedad. A ello hay que sumar más de cien unidades de combate distintas. Lo único que no nos ha acabado de convencer son las escenas de vídeo en 3D (el resto parece que será 2D) que reproduce el juego en algunos momentos cuando atacamos al enemigo. No es que sean ninguna maravilla y cortan un poco el ritmo. Afortunadamente, se pueden pasar presionando un botón.
Por lo que hemos podido ver, el lavado de cara parece estar sentándole bastante bien. Tampoco queremos aventurarnos a decir si este cambio está yendo a mejor o a peor porque habrá quienes hubiesen preferido un
R-Type de toda la vida (que estamos seguros que en PSP hubiese funcionado a la perfección y que, además, resultaría francamente apetecible) en lugar de este
R-Type Command . Lo que está claro es que los aficionados a los RPG estratégicos seguramente disfruten como enanos con él gracias a sus más de cincuenta misiones y un modo multijugador en red Ad Hoc bastante interesante. A Estados Unidos llegará el mes que viene. Europa aún no tiene distribuidora, pero teniendo en cuenta que la anterior entrega salió, estamos convencidos de que alguien se acabará animando.