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Race Driver: GRID
Jugamos a Race Driver GRID
Calidad y variedad para el género automovilístico de la blanca de Microsoft. Con un 2007 portentoso en el que todavía suenan los motores humeantes de la segunda parte de Forza, las carreras campo a través de Dirt y las variadas pruebas de Project Gotham Racing 4, este 2008 ha empezado con la sobresaliente entrega de Burnout y este Grid , que viene para exigir un lugar en nuestra estantería.
Pero la grande de Sony no se puede quejar tampoco, a los multiplataformas comentados antes se les une el prólogo de su juego más esperado desde hace poco tiempo. Y es que el título que nos ocupa nació por la alta demanda que creó la saga de conducción de Polyphony Digital en la primera de las Playstation.
Codemasters traslada su otra gran saga de carreras a la nueva generación. Si el año pasado fue Colin McRae con la entrega apellidada Dirt, ahora le toca el turno a Race Driver, la saga anteriormente conocida como TOCA. Si en su anterior juego se abría el abanico a nuevas modalidades competitivas como camiones y derivados, la globalización ha impregnado también la propuesta de este Grid, apostando por diferentes tipos de pruebas y modelos de automóviles que aporten variedad tanto visual como jugable.
Fusión y acumulación de estilos. Por un lado tenemos las típicas carreras que nos aportarán fama y dinero, y por otro lado nuevas competiciones como la basada en el derrape, en el que abandonaremos la tumultuosa compañía de nuestros contrincantes para enfrentarnos a un sinuoso trazado donde cada pintada que realicemos con nuestros neumáticos será transformada en una puntuación con la posibilidad de multiplicarse si alargamos suficientemente los combos. Todo esto, que suena más propio de una entrega de la saga Need for Speed, queda brillante en la pantalla por la cuidada elaboración de los escenarios y por un blanquecino y acertado efecto de humo que nos envolverá, recordándonos que hay más cosas que podemos hacer con un coche además de correr.
Para la ocasión se ha utilizado el mismo motor gráfico que en el juego de rallies, el llamado NEON, pero haciendo ajustes y las mejoras pertinentes. Mientras que en Dirt corríamos algunas carreras solos por extensas llanuras y montañas donde la visión se perdía en lejanos confines, ahora luchamos codo con codo con diecinueve vehículos por alzarnos con un puesto en el cajón de los campeones. Todo esta más condensado y encorsetado debido a que no encontrarás huecos entre tanto rival.
Los menús que nos fascinaron en su anterior obra por su elegancia y buen hacer vuelven para alegrarnos las cargas del juego, mostrando información de nuestro progreso y estadísticas curiosas. Se ha cambiado el fondo blanco por un enfoque más competitivo, todo recuerda más a neumáticos y asfalto. Aunque no han perdido el buen gusto, tampoco han conseguido el impacto visual de su predecesor.
Toda esta integración de la interfaz da un paso adelante con la inclusión de poder elegir un nombre de una lista para que el juego nos llame por el que elijamos. Esperemos que se amplíe en la versión final, porque ahora mismo no hay ningún nombre que empiece por "E" (ni Emilios, ni Eduardos, ni Ernestos, ni Eleuterios, ni nada de nada).
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