Ridge Racer 7 parte con varios serios inconvenientes que sin duda limitarán la audiencia objetivo. Por un lado, y pese a los cambios aplicados a la fórmula original, que os iremos desgranando a lo largo del presente avance, nos encontramos ante un juego fiel a sus orígenes, lo que provoca que quede alejado del enfoque que aportan franquicias como Test Drive con la edición Unlimited, Burnout, que se estrenará de forma exclusiva en la nueva generación con Burnout 5, o especialmente de lo que puedan ofrecernos simuladores de la talla de Gran Turismo 5, o el aperitivo que supondrá Gran Turismo HD Concept. Otro inconveniente claro, más allá del diseño del título, se encuentra en la excesiva fidelidad al control arcade que ha venido presidiendo las diferentes entregas, y que provoca que los novatos que deseen introducirse en el mundillo Ridge Racer encuentren serias dificultades. Pese a todos estos inconvenientes, salir de partida le supone una ventaja, ante la ausencia de una competencia excesivamente fuerte.
Ridge Racer 7 ofrece, unos controles directos, arcade, donde prima sobre cualquier otro aspecto el control milimétrico sobre los derrapes, una sensación de velocidad soberbia, y un apartado gráfico bastante detallado, sin incidir excesivamente en aspectos de simulación gráfica como podría ser la física de los vehículos. Indudablemente, tanto el aumento de potencia de los vehículos que iremos obteniendo conforme avancemos en el título, como el incremento en la complejidad en los trazados, provocará que debamos lidiar con efectos como el péndulo de los vehículos, así como tener que demostrar una precisión absoluta a la hora de adelantar en plena curva. Dispondremos de tutoriales para mejorar nuestra técnica con los derrapes, aunque se tratan más de consejos que de pruebas interactivas.
El modo principal para un jugador será Ridge State Grand Prix, un modo Carrera que nos permite progresar por diversos recorridos, obteniendo vehículos adicionales, nuevos trazados, así como dinero que podremos emplear para mejorar los vehículos, tanto estéticamente, como a nivel de prestaciones. Esta estructura de juego en un mundo que irá ampliando sus posibilidades conforme vayamos superando los desafíos de dificultad creciente, conseguirá mantenernos enganchados durante bastante tiempo, y especialmente adquirir un buen nivel de cara a las competiciones online.
El mapa principal de este modo se irá ampliando con desafíos de fabricantes, así como infinidad de carreras que prometen mantener ocupado a los jugadores que no puedan acceder a la competición online. Podremos añadir información a nuestro perfil online para que en las competiciones online aparezcan ciertos logros que hayamos obtenido, personalizando los anuncios previos a la carrera.
Nuestro piloto deberá cerrar una relación con algún fabricante para comenzar a navegar por las diferentes localizaciones del mapa donde seremos asaltados con desafíos. Para ello deberemos superar un reto de fabricante. Si superamos este reto, el fabricante nos permitirá correr con sus vehículos y adquirir piezas originales. Para comprar estas piezas deberemos ganar dinero y puntos de fama a través de los eventos individuales así como los trofeos. Podremos obtener puntos de fabricante que redundarán en mejor equipamiento, y que dependerán de la fidelidad a una marca. Además de los grandes premios y los retos de fabricante, dispondremos de otros eventos y desafíos individuales que podrán tomar la forma de carreras contra el crono o carreras bajo ciertas restricciones.
La modificación de vehículos, la gran novedad de esta entrega, estará accesible desde el menú principal del juego o desde el modo Ridge State Grand Prix. Dispondremos de opciones de mejora de motores, neumáticos y suspensiones, óxido nitroso, así como los mencionados accesorios. A nivel estético dispondremos de alerones, llantas, lunas tintadas, pinturas exclusivas, con una variedad que permite llegar a más de 300.000 combinaciones, según confirma el desarrollador. El efecto de las piezas en el comportamiento de los vehículos es notable, lo cual incentiva que tratemos de completar el equipamiento de nuestros vehículos, añadiendo una buena profundidad al sistema de juego de la saga.
Además del modo Ridge State Grand Prix, dispondremos de la modalidad Arcade, tanto en individual como en multijugador, para dos jugadores a pantalla partida, con una notable reducción de la tasa de cuadros por segundo y del nivel de detalle. Pese a que el modo multijugador online haya ganado en importancia y desbanque al local, disponiendo de toda la calidad del motor de juego individual, sigue siendo un detalle de agradecer el hecho de que se haya mantenido la opción de pantalla partida.
Tan ambicioso y profundo como el Ridge State Grand Prix es el modo online, para hasta 14 jugadores. Según arranquemos la consola y el juego, Ridge Racer 7 podrá estar online, viendo estadísticas a nivel mundial en cualquier momento. Dispondremos de una tarjeta de identidad Ridge Racer, que funciona de forma similar a la tarjeta de jugador de Xbox Live. En esta tarjeta podremos encontrar nuestro rango, los logros obtenidos, la ubicación del jugador, premios especiales, etc.
Podremos competir contra el crono dentro de Global Time Attack, así como asistir a enfrentamientos contra jugadores anónimos de todo el mundo o amigos registrados. Existe la opción de competir de forma cooperativa, dividiendo a los jugadores en dos equipos, y sumándose los puestos alcanzados. Se puede organizar la estrategia previa mediante mensajes predeterminados. Podremos disfrutar de un modo de carrera por parejas, que busca la sincronía al derrapar para obtener mayores recargas de nitro, y con la peculiaridad de que ambos vehículos del mismo equipo compartirán la misma barra de nitro. El modo Time Attack también estará disponible en modalidad por parejas.
La modalidad de juego online añade una profundidad y durabilidad al juego enorme, que lo diferencia sobremanera de la experiencia de juego de la franquicia en la anterior generación. El sistema de ranking online, con ocho niveles de jugador, es bastante competitivo, especialmente adquirir la posición de Ridge racer, ya que sólo puede haber simultáneamente uno en todo el mundo.