Avance
Primer Vistazo: Ridge Racer regresa a Sony
Tras pasar por Xbox 360, la saga de Namco vuelve a acompañar el lanzamiento de una consola de Sony. Os contamos como será la séptima entrega de este clásico.
Por Víctor B.
| Publicado el día 24/09/2006 00:18
Tras varios años de ausencia en las consolas de sobremesa, Ridge Racer comienza pisando fuerte en la nueva generación tras estrenarse hace unos meses con la sexta entrega en exclusiva para Xbox 360. Ahora esta nueva secuela llega no sólo para intentar superar el fracaso comercial que supuso el paso de la saga por la consola de Microsoft, sino también para estar presente como viene siendo tradicional en el lanzamiento de una consola Sony, en este caso Playstation 3. Os contamos en este avance todos los detalles que hemos podido conocer desde su anuncio días antes del E3 hasta su exitoso paso por el actual Tokyo Game Show 2006.
Título puntero pero con sabor a clásico
En dicha feria hemos sido testigos de cómo este Ridge Racer 7 es sin duda uno de los títulos de Playstation 3 que en más avanzado estado de desarrollo se encuentra (según sus creadores entorno al 80%). La séptima entrega de la saga vuelve a dar un leve salto gráfico no sólo gracias a la diferencia temporal respecto a su antecesor, lo cual ha permitido implantar una cierta mejora visual, sino también por su adaptación a la resolución de 1080p. De esta forma el clásico de Namco logra gracias al hardware de Playstation 3 impresionarnos con toda clase de paisajes naturales y escenarios industriales y urbanos que gozan de un alto grado de realismo y una realización excepcional (en total se espera que hayan más de 40 circuitos diferentes, aunque lo más probable es que muchos sean variaciones de los originales). Igual de bien realizados están los vehículos, ya que nuevamente los creadores del juego han vuelto a poner a prueba su imaginación para ofrecer un amplio catálogo de coches imaginarios y sus cientos de variaciones pertenecientes a diferentes escuderías e introduciendo en la saga además, ciertos elementos de "tuning", siguiendo la tendencia que han seguido últimamente la mayor parte de los títulos del género. Además parece que los vehículos una vez más se resisten a abandonar el habitual (y odiado por muchos) control por el que se ha hecho popular esta saga entre sus fans.
Y es que pese a que la saga parece haber dado un paso más técnicamente hablando, en esta primera entrega para Playstation 3, lo cierto es que en el terreno jugable y a falta de conocer más detalles, todo parece indicar que Namco ha preferido no arriesgarse y apostar por la misma jugabilidad de los últimos capítulos de la saga. Esto es algo que muchos fans agradecerán puesto que el exigente control de Ridge Racer podría considerarse prácticamente único dentro del género, pero quizá más de uno empiece a echar en falta más novedades en ese aspecto. De esta forma, elementos como el correcto uso de los derrapes, el nitro, el comportamiento antinatural de los coches, etc. que ya hacían aparición en la sexta entrega para Xbox 360 y sus antecesores volverán a estar presentes en esta edición.
En cuanto a modos de juego, ésta séptima entrega va a estar bastante bien surtida. Tal y como ha venido siendo habitual a lo largo de la saga, nos encontramos con un modo de juego principal basado en un campeonato ficticio en el que en esta ocasión se nos reta a superar hasta 160 carreras y desafíos para desbloquear nuevos circuitos y vehículos. En vez, dicha modalidad recibe el nombre de Ridge State Grand Prix. Tanto para uno como para dos jugadores tendremos también el habitual modo arcade en el que podremos disputar carreras sueltas sin ningún objetivo concreto, así como el clásico Time Attack en el que tendremos que batir nuestros propios records contrarreloj y que en esta ocasión nos permitirá compartir nuestras mejores marcas con el resto de jugadores en su variante online Global Time Attack, así como una versión para dos jugadores a pantalla partida.