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Secret Files 2: Puritas Cordis
Jugamos a la beta
Aunque ya se le ha dado por muerto varias veces, el género de las aventuras gráficas sigue en pie de guerra, prueba de ello son los títulos que siguen llegando al mercado y que todavía usan los más que resabidos pilares jugables del point & click. El año pasado disfrutamos de grandes aventuras como por ejemplo el esperado La abadía, vástago del estudio nacional AlcachofaSoft, y este 2009 no se presenta nada mal con la segunda parte de un juego tan exitoso como fue Secret Files: Tunguska y el cierre de la trilogía The Runaway.
Koch Media nos ha facilitado una beta de lo que será Secret Files 2: Puritas Cordis, título en el que nos volveremos a poner en la piel de Nina Kalenkov, pero esta vez para una misión mucho más importante que la de la aventura anterior. En esta ocasión Nina y su novio Max tendrán que evitar el Apocalipsis. Algunas cosas han cambiado con respecto a Tunguska, por ejemplo la inseparable parejita ha roto su relación, y aunque el padre de la protagonista insiste en que le vuelva a dar una oportunidad y mire las cosas desde otro punto de vista, la rusa sigue en sus trece de que no quiere volver a ver a Max.
Un crucero de placer algo movidito
Puritas Cordis comienza con el asesinato de un sacerdote por lo que parece ser un grupo de fuerzas especiales. Tras esto, el juego nos traslada inmediatamente a una iglesia francesa, y en este momento empezaremos a controlar a otro sacerdote que ha recibido una misteriosa carta y un libro, objeto que según parece es lo que buscan los asesinos ya que en el remitente de la carta viene grabado el nombre del sacerdote que murió al principio de la aventura.
Tras esconder bien dicho libro y asegurarnos de que lo encuentre la persona adecuada, se vuelven a cambiar las tornas y el desarrollo vuelve a transportarnos, en esta ocasión a una ciudad europea, concretamente a un crucero de placer con el que Nina está intentando olvidar a Max. Pero los sucesos extraños siguen sucediendo, ya que antes de embarcar vemos como un hombre viejo se abalanza sobre nosotros e instantes después es atropellado por un toro mecánico. Y aunque no lo vamos a revelar, dicho hombre está estrechamente relacionado con lo ocurrido antes y en general con el problema principal al que tendremos que dar solución a lo largo de las más de 15 horas de juego que Deep Silver ha prometido.
Como es habitual en este tipo de juegos, nada más subir al barco los problemas vuelven hacia nosotros con puzles y más puzles en los que se pondrá a prueba nuestra habilidad para relacionarnos con el resto del personal y, por supuesto, para pensar en las cosas más inverosímiles que pueden resolver una situación normal. Por poner un ejemplo, una vez entramos en nuestra habitación descubrimos que han extraviado nuestra maleta y nos han dejado otra en su lugar, con un nombre muy interesante pegado a ella, todo hay que decirlo. Pues bien, lo que en circunstancias normales se resolvería hablando con los encargados, aquí se convierte en un "pilla-pilla" con un niño de once años al que le ha dado por esconder cosas, en concreto nuestras pertenencias. Para volver a recuperar lo que es nuestro tendremos que resolver notas extrañas e insulsas que el chico nos dejará dentro de uno de nuestros bikinis y demás acertijos típicos de un niño de esa edad.
Sin embargo, estas situaciones absurdas serán, por otro lado, las que más diversión nos ofrezcan. Puestos a buscar fallos algo que nos ha llamado la atención ha sido el escaso número de objetos que podemos coger o con los que podemos interactuar a lo largo de este primer nivel. Contando con que se trata de un escenario un tanto cerrado y muy limitado por el hecho de ser un barco, en cada una de las estancias hay pocas cosas que recoger, simplemente las justas, las que nos harán falta para resolver los acertijos. Esto se traduce en que salir de los aprietos se convierta en algo muy obvio pues con el reducido número de objetos que tenemos pocas combinaciones podemos hacer; durante las dos/tres horas que nos ha durado esta beta no hemos tenido ningún problema para avanzar, lo que será un punto a favor para algunos jugadores y una metida de pata para otros. Tampoco hemos tenido que recurrir a ningún pixel-hunting, y para colmo a través del menú podemos acceder a un diario en el que se nos darán pistas muy claras sobre lo que tenemos que hacer si nos quedamos atascados.
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