Avance
Jugamos a la beta
La sosa pareja de Nina y Max vuelve a la acción, en esta ocasión para intentar evitar el apocalipsis, ¿crees que lo lograrán?
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 27/02/2009 02:21
Pero a pesar de esta facilidad, poco común en la mayoría de las aventuras, en lo poco que hemos jugado hemos notado mejoras con respecto a la primera parte, por ejemplo en la forma que han sido trabajados los personajes. Tampoco podemos decir que sean carismáticos, pero sí que parecen más vivos que los de la anterior entrega, que podían llegar a parecer estatuas que soltaban las mismas frases una y otra vez. Ahora se van un poco más por las ramas, captamos su personalidad y de qué pie cojean. Y es que serán un papel fundamental en la aventura; tendremos que relacionarnos con ellos sí o sí para avanzar en la trama.
En el apartado gráfico nos encontramos con unos fondos prerrenderizados que contrastan con una recreación tridimensional de los personajes, algo que ciertamente no queda muy bien. El diseño de los personajes no es para tirar cohetes: texturas poco trabajadas, bordes irregulares y demás defectos que llaman mucho la atención junto a unos fondos bidimensionales tan perfectos como de costumbre. El juego no pide apenas rendimiento, con un equipo de gama media y una tarjeta gráfica de 256 Mb bastará para moverlo de sobra, algo que es de agradecer.
En cuanto al sonido, la versión de prueba que hemos probado viene en perfecto inglés aunque es de suponer que el juego final llegue completamente en castellano, al igual que su primera parte. La banda sonora brilla por su ausencia, pues excepto en los vídeos, que normalmente aparecen en las situaciones límites, lo único que oímos es el sonido ambiente.
Concluyendo, se puede decir que Puritas Cordis nos ha dejado buen sabor de boca, empezando por la historia, que aunque algo típica pinta bien y lo más importante, nos mantiene intrigados e invita a continuar jugando. El tratamiento de los personajes y la variedad de situaciones extravagantes y divertidas también son un punto a su favor. Sin embargo, el escaso número de "puntos calientes" por escenario y su facilidad han sido los principales puntos negros que hemos apreciado en esta primera toma de contacto, pues con la duración tampoco hay duda, sólo hemos jugado la primera fase, que es una especie de introducción, y hemos estado casi tres horas enganchados. Por ahora le damos un voto de confianza, ya que lo poco que hemos visto pinta realmente bien. El mes que viene descubriremos si la versión final está a la altura.