Aunque el modo principal y más importante es el
Campeonato, dónde desbloquearemos los coches y circuitos extras que trae el juego. Este se divide en tres torneos diferentes:
Premier,
Modificado y
Máster. Siendo el primero el más fácil y el último el que posee mayor dificultad. Cada uno de estos tres vuelve a estar subdivido en otras cuatro competiciones también ordenadas por nivel de dificultad, que son:
Amateur,
Profesional,
Experto y
Final. Y ya por fin dentro de una de estas cuatro están los diferentes tipos de campeonato, cada uno con su nombre propio como
AZA Challenge o
Blue Star Rally por ejemplo. En la demostración que hemos probado sólo hemos tenido la opción de elegir:
Premier,
Amateur y luego dentro de esta hemos probado las dos competiciones. Decimos esto porque no sabemos en cuantos torneos estarán divididas las categorías Profesional, Experto y Final.
Una vez elegida la competición se nos presentan los detalles del Rally,
AZA Challenge por ejemplo está divido en tres etapas cada una en un circuito diferente. Se nos detalla el nombre del circuito así como la composición de su superficie, que normalmente está mezclada entre carretera, tierra y barro o nieve. Una vez pasado esto y habiendo elegido después el vehículo, la goma y la transmisión automática o manual dará comienzo la carrera.
Los controles son muy sencillos, usaremos

para acelerar,

para frenar y dar marcha atrás y

será el freno de mano. Podemos controlar la dirección con el stick analógico o con las flechas de dirección, excepto

que servirá para mostrar la vista trasera. Con

cambiaremos de vista, de tercera persona cercana a lejana, a primera persona o a una cámara sobre el capó del coche. Si usamos la transmisión manual el botón

servirá para subir velocidad y el botón

para bajar de marcha. Por lo que hemos podido probar en la demo la respuesta del vehículo a nuestras acciones está muy lograda, aunque la física presenta algunas escenas muy irreales; por ejemplo al cochar contra otro coche bruscamente el vehículo que recibe el impacto sale volando hacia delante, aspecto que no representa para nada el peso real que tiene un coche. También sucede al cocharnos contra los límites del circuito, que muchas veces en vez de perjudicarnos nos ayuda ya que en algunos lugares no perdemos velocidad al rozar contras las paredes por lo que ganamos el tiempo que se pierde al frenar. Otro aspecto que no se ha incluido han sido las deformaciones, lo que también le resta realidad al título. Por lo demás tanto en curvas como saltos o frenadas el vehículo responde de manera muy real habiendo diferencias entre el modelo de coche que usamos. Tras terminar la carrera podremos volver a contemplarla en unas repeticiones que nos mostrarán los planos más impresionantes de ésta.
El último modo es el multijugador en el que podremos competir contra nuestros amigos en
Ad-hoc, así como descargar futuros elementos con el modo infraestructura o compartir una pequeña demostración del título con alguien.
En el apartado gráfico la gente de
Bugbear ha realizado un gran trabajo presentando unos modelados de los vehículos de gran calidad estando a la altura de los exponentes en el género de la conducción en
PSP. Los escenarios no son para menos, además de tener una longitud considerable en ellos se han incluido toda clase de detalles y una sublime combinación de diferentes terrenos en el mismo circuito. Es impresionante estar en una pista de tierra y encontrarnos corriendo bajo unas grandes montañas, cayendo cataratas de agua a nuestra izquierda y mientras tanto pisando unos grandes charcos de agua. Los efectos que hemos podidos observar no se quedan atrás; el barro, polvo o la nieve se irán quedando adheridos a nuestro vehículo conforme vayamos completando vueltas, así como las rodadas se quedarán impregnadas en el terreno. El fallo que le hemos encontrado ha sido el abusado
popping que encontramos en algunos circuitos, dónde vemos como algunos fondos aparecen repentinamente ante nuestros ojos.