Desde su irrupción como mascota de Sega, la velocidad de Sonic invitaba a realizar un juego de carreras. Después de que
Sonic R apareciese en Saturn, el erizo no volvió a encabezar un nuevo título de velocidad hasta que
Sonic & Sega All-Stars Racing sorprendiera a propios y extraños el pasado 2010. La cantidad de personajes, de circuitos y de pruebas reclamaban la atención del seguidor de la empresa nipona, pero su ajustada y medida jugabilidad lo convertían en un más que digno rival de las carreras de Karts de Mario en las consolas de Nintendo y llenaba el vacío creado en el género en las máquinas de Sony y Microsoft. Claro que Sumo Digital, la desarrolladora británica que se ha encargado de adaptar multitud de recreativas de Sega, ha tenido buena parte de la culpa y con solo ver el historial de algunos de sus integrantes encontramos títulos tan llamativos como
Project Gotham Racing 4,
Blur o
Split Second. Toda una garantía para los seguidores del género de la conducción más
arcade.
Esta continuación mantiene los mimbres de la anterior entrega, pero se desmarca de ella al no colocar un "dos" en el título y poner en su lugar un
Transformed. Por supuesto, no significa que Optimus Prime y su archienemigo Megatron participen como invitados en esta ocasión, el subtítulo hace referencia a la adaptación que sufrirán los vehículos en función al medio en el que se encuentren. Así, mientras corramos por tierra firme, cada uno de ellos lucirá sus pesadas ruedas pero al entrar en contacto con el agua nuetro vehículo cambiará su apariencia por la de una lancha fuera borda. Tres cuartos de lo mismo ocurrirá al saltar a un barranco, salvo que se convertirá en un avión a reacción.