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Soul Calibur: Legends
Esgrime la espada de las almas
Pese a que la mayoría de fans de la franquicia Soul Calibur/Edge cambiarían sin duda la salida de SoulCalibur Legends por una versión del futuro Soul Calibur IV, exclusivo de Xbox 360 y PlayStation 3, las informaciones que va lanzando Namco Bandai cada cierto tiempo, hacen albergar ciertas experiencias acerca de este peculiar beat'em up en tercera persona.
La inclusión como personajes controlables de diversos héroes carismáticos de la serie sin duda incrementan el atractivo del juego y le otorgan cierta versatilidad, al adaptarse a los gustos de diferentes fans. Haber seleccionado un único personaje principal o un elenco muy limitado habría restado potencial a Legends. En las últimas versiones jugables mostradas, Ivy, una de las más exuberantes luchadoras de la franquicia muestra sus atributos y sus habilidades.
El cuidado en la producción se demuestra desde el principio, con una secuencia introductoria de gran nivel en la que se nos vuelve a hablar de la eterna lucha y dualidad entre Soul Calibur y Soul Edge. Siegfried aparece en esta secuencia, y se encuentra con la maligna Soul Edge, quien trata de "engatusarlo" mediante sus ilimitados poderes. Tras esta cuidada presentación, norma de la casa en todas y cada una de las entregas de la serie, se nos detallan las maniobras básicas de combate. Como podíamos intuir el movimiento del personaje reside en la palanca analógica del Nunchuk, podemos practicar este movimiento, así como los ataques básicos a través de una serie de pasillos repletos de esqueletos.
Podemos realizar ataques básicos al mover el Wiimote, tanto horizontalmente para los Slash, como hacia arriba o abajo para los ataques verticales. El movimiento 3D desde esta perspectiva en tercera persona hace bastante lógica la inclusión de la fijación de blancos, que se realiza mediante el botón A del Wiimote. El botón B queda reservado para el salto. Tras acabar con los esqueletos asistimos a nuestra primera lucha contra jefes, en la que nos enfrentamos a un pirata fantasmal que nos advierte acerca de la posesión de Soul Edge. En esta lucha se introduce un nuevo comando, los Knockdown Attacks que realizamos moviendo el Wiimote hacia delante, como si ensartáramos al enemigo.
Como conocerán los habituales de Soul Calibur, Siegfried desoye cualquier consejo y provoca una situación de caos a nivel mundial. El mundo queda dominado por unos espíritus llamados Evils. La acción avanza cinco años, y nos muestra al misterioso, y enmascarado Emperador Romano demandando la colaboración de Siegfried para localizar los restos de Soul Edge, así como derrotar a las huestes bárbaras del Emperador Otomano, y de esta forma salvar al Sacro Imperio Romano. Siegfried tendrá como compañero de fatigs a Iska, contratado por el propio emperador. Nuestra primera parada será los Pirineos.
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