Avance
La madre de todas las invasiones
Space Invaders Extreme es el renacimiento de uno de los arcades con más solera de la historia de los videojuegos. Jugamos a la versión americana y te contamos todos sus secretos.
Por Julio Montealegre Laforet
| Publicado el día 23/06/2008 10:48
Cabe destacar que la versión de Nintendo DS tendrá un modo online bastante interesante. Ya hemos podido disfrutar de varios enfrentamientos contra jugadores americanos en los que el objetivo será no perder las vidas antes que nuestro oponente.
Podremos mandar enemigos extra a la pantalla del contrincante, dificultando así su partida. Esto se podrá lograr acumulando naves derribadas en una barra para después disparar a uno de los platillos volantes especiales que van saliendo. Al hacerlo, todos los enemigos acumulados pasarán a la pantalla del rival. También hay un ranking online, por ahora copado por japoneses y al que esperemos que pronto lleguen los mejores usuarios de España.
Técnicamente el juego también lucirá fantástico, algo que resulta si cabe más sorprendente que las novedades jugables. Acostumbrados a ver como las revisiones de clásicos tan añejos suelen ser los lanzamientos con aspecto gráfico más desfasado, Space Invaders Extreme revertirá esa tendencia con unos efectos visuales para quitarse el sombrero. Las primeras partidas pueden ser un tanto desconcertantes debido a los fondos móviles y cambiantes, llenos de efectos y letras, pero pronto nos habituaremos.
El resto seguirá la senda marcada por casi todas las secuelas del original, con naves hechas a propósito de aspecto pixelado y que van descendiendo imparables hacia nosotros. Nos ha sorprendido la gran variedad de enemigos existente, algunos nunca vistos antes en la serie, destacando por encima de todos los jefes finales. No vamos a estropear la sorpresa a nadie, pero los habrá muy difíciles de derrotar.
Otro aspecto técnico que nos ha llamado poderosamente la atención en cuanto hemos echado el guante a la versión americana es que la música se va construyendo en función de nuestras acciones y del paso de los enemigos. Con una base electrónica básica y distinta para cada fase, nuestro disparos y su impacto contra las naves enemigas provocan nuevos sonidos melódicos que dan cuerpo a la música de fondo. Melodía y efectos de sonidos se funden así en un todo único, indivisible y perfectamente sincronizado.
Las sensaciones son en definitiva muy buenas, es como estar jugando al clásico de siempre mejorado como nunca. Sin faltar a la experiencia jugable del original, Taito se saca de la manga una cantidad enorme de novedades y nuevas situaciones que convierten a Space Invaders Extreme en un lanzamiento a tener muy en cuenta para cualquier amante del género. En unas semanas, ya con la versión comercial para Europa en nuestras manos, podremos aventurar más exactamente hasta qué punto llega la calidad de este Space Inavers Extreme, llamado a ser la referencia para futuras revisiones de este gran clásico de la industria.
¡Larga vida a los marcianitos!