La carrera comienza el mes que viene. Tanto el
Blur de Bizarre Creations como este
Split Second Velocity de Black Rock Studio saldrán en mayo para poner patas arriba el género de la conducción más
arcade. Ambos ya se han mostrado al respetable (el primero con una completa beta multijugador, el segundo con una demostración a tres vueltas en un aeropuerto) y la bandera de cuadros está en todo lo alto a punto de dar el pistoletazo de salida. Por fin hemos podido probar los dos títulos y las diferencias son sustanciales, aunque el principio de correr a costa de destrozar a la competencia sigue intacto en ambos juegos.
La demostración nos sitúa en el aeropuerto. Los ocho participantes (el jugador y siete controlados por la inteligencia artificial) se alinean en la salida para recorrer el complejo en tres vueltas con la misión de cruzar la meta en primer lugar. Lo primero que llama la atención es el aspecto que muestra el juego con los recargados escenarios, los espectaculares juegos de luces del atardecer (que varían en función del lugar de la ubicación del circuito en la que estemos) y las contundentes explosiones que modifican la carrera y modifican el trazado inicial. Todo está colocado estratégicamente para que funcione como una orquesta: cada pequeño intervalo de tiempo puede activarse una detonación que altere el devenir de la carrera, salpique de restos el parabrisas y llene de escombros y chatarra el asfalto.