De los todos los juegos que hay previstos para Kinect en el año que acaba de empezar, de los que tenemos constancia de su existencia destaca por méritos propios
Steel Battalion. Para el público más exigente queremos decir, ése que no quiere sudar mientras realiza tablas de ejercicios y se niega a bailar con la parienta cuando viene la familia. Después de dos entregas exclusivas desarrolladas para la primera Xbox en las que la palabra "periférico" cobraba una nueva dimensión, la serie se reinventa tanto en ambientación como en prestaciones para ofrecernos algo que se demandaba desde hace mucho tiempo: control híbrido entre mando y Kinect. Aunque Capcom es la propietaria de los derechos del juego, ha cedido a From Software todo lo referente a la programación del mismo. Los creadores de la serie
Armored Core se han puesto manos a la obra y lo poquito que han mostrado nos ha dejado más que esperanzados.
Steel Battalion: Heavy Armor tiene lugar en el año 2082 y nos coloca dentro del arma del futuro: los tanques verticales. El mundo ha sufrido un retroceso tecnológico que ha provocado que los ordenadores estén en desuso; las guerras se ganan con estos mostrencos de dos patas capaces de adaptarse a cualquier terreno mientras vomitan su impresionante potencia de fuego. La lucha de poder entre las grandes potencias no ha hecho esperar y China tiene a la ciudad de Nueva York bajo su control. El intento desesperado por recuperar la icónica urbe por parte del ejército norteamericano será el punto de partida de esta curiosa historia.