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Nos encontramos en una mesa rectangular que cumple exactamente los mismos requisitos que la anterior: enemigos, ítems, flippers, etcétera... Pero algo variará. El cañón desaparecerá, mostrándosenos una puerta con un número, la cual debemos golpear para acceder a la siguiente sub-mesa dentro de esa misma. Nos explicamos: cada uno de los escenarios (representados en mesas) está compuesto por varias sub-mesas que iremos viendo a medida que vamos entrando por las puertas. Pero el avanzar por los sub-niveles no será mero capricho, si no una necesidad, dado que en el último de estos nos encontraremos cara a cara con un enemigo final al que hemos de "derrotar" en plan bola-kamikace, es decir, lanzando a Mario contra él.
La dificultad del juego dista de ser elevada, algo que en realidad es una constante en este tipo de títulos. Sea como fuere, de cara a este hecho Fuse Games Limited se ha sacado un as de la manga, haciendo del título algo único. Supongamos que nos encontramos en el nivel cuatro de equis mundo; ahora si "perdemos" la bola no perderemos una de los tres continúes que nos brinda el juego, sino que descenderemos al nivel anterior (del cuatro al tres).
En lo que respecta al apartado técnico poco podemos decir. El título se presenta en unas pseudo-3D realmente logradas y que a buen seguro gustará a los acérrimos del fontanero. Los sprites de los personajes se muestran claros en pantalla, con un acabado realmente elaborado y unas texturas no menos dignas. Los enemigos también rayarán a un nivel bastante elevado, siendo los "ítems" como tuberías y semáforos lo menos destacable.
Siguiendo por los escenarios, nos encontraremos con el mismo caso que los sprites. Dado que cada mundo corresponde a un determinado lugar del globo (un desierto, una zona helada, una montaña...), su correspondiente mesa ha sido adornada con cada uno de los motivos necesarios para dar sensación de "realismo". Pero además de eso, cada uno de los "sub-niveles" de las mesas tendrá una apariencia diferente, dotando al apartado de un acabado realmente exquisito. Finalmente, solo nos queda comentar las pseudo-FMVs y las imágenes estáticas, todas ellas rayando a gran nivel, sobretodo la introducción del juego, que aprovecha completamente todo el potencial técnico de la Game Boy Advance.
Sonoramente nos encontramos con melodías clásicas de la saga, desde los temas principales de los Super Mario de NES hasta melodías nuevas, eso si, impregnadas de al menos, la misma magia que las clásicas. Los FX se presentan bastante elaborados pero quedan relegados a un segundo plano por culpa de las geniales melodías que presenta el título.
Super Mario Pinball aparecerá el día 8 de Octubre de este año en América, y aunque aún no hay fecha fija para su salida en Europa, es seguro que llegará, dado él éxito que esta teniendo el juego en Japón. Sus bazas serán un intuitivo control, un alto nivel de adicción y un apartado técnico de lujo, sobretodo en lo que respecta a los gráficos. En contra, una dificultad media bastante baja y una jugabilidad poco profunda de cara a otros títulos de pinball. De momento, si te gusta el género échale un ojo a Pokémon Pinball, título también basado en personajes de Nintendo y con un sistema de juego mucho más elaborado.
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