Si de algo puede presumir Taito Legends es de la fidelidad con la que Empire ha tratado las conversiones de los clásicos, todo el juego huele desde un primer momento a salón recreativo pues al igual que ocurre con el archiconocido Mame -el emulador arcade por excelencia- aspectos como la introducción de las monedas han sido implementados.
Echando un rápido vistazo al aspecto que presentan la mayoría de los juegos disponibles en esta beta de prensa cualquier jugador de mediana edad notará pocos cambios respecto a los juegos que en su día conociera. Para empezar, la relación de aspecto en pantalla -conocida por algunos como Ratio- se corresponde con la del original, siendo muy similar la paleta de colores utilizada, quedando reflejados los juegos en pantalla con un pequeña pérdida de color, que lejos de desmerecer este título aumenta la sensación de estar ante el juego original. Quizás, lo más diferenciable se halla en la velocidad de los movimientos de los elementos en pantalla, algo superior a la que en su día reflejaban juegos como Space Invaders, Elevator Action o Gladiator.
Idéntico bagaje se aprecia en el apartado sonoro que lejos de utilizar todas las opciones técnicas de hoy en día presenta un sonido bastante añejo en pos de lograr mayor fidelidad con el original si bien en muchos casos el volumen del mismo es mucho más elevado pudiéndose apreciar detalles que en su día pasasen inadvertidos. La mayoría de los jugadores -o al menos muchos de los que en este periodo de tiempo hayan recurrido al Mame para cubrir la ausencia de los salones recreativos de estos míticos juegos- enseguida comprobarán que el sonido de los juegos presentes en el DVD difiere de la nitidez y perfección conseguida con los emuladores gracias a las potentes tarjetas de sonido existentes en el mercado, escuchándose un sonido que parece enlatado y que, en algunos momentos, llega hasta el punto de distorsionarse de la misma forma que lo hacía en la recreativa original.
Otro aspecto bien salvado de este título es el de la jugabilidad, los programadores de Empire han dado con sencillas soluciones a la hora de reproducir los difererentes métodos de control de los que aquellos clásicos hacían gala, y mediante el uso del stick analógico izquierdo y la cruceta digital han reproducido fielmente los movimientos de las naves, puntos de mira y personajes de todos los juegos incluidos en el DVD. Lamentablemente, en la demo de prensa no estaban disponibles los juegos Operation Wolf y Operation Thunderbolt, que a priori eran los más complicados de reproducir, y que hubieran sido un test interesante para comprobar hasta que punto ha sido bien adaptado el control de la mira, aunque por lo visto en el juego Colony 7, de diferente interfaz aunque idéntico manejo, el uso del stick analógico debería suplir perfectamente el uso de las pistolas de luz. En este apartado lo único que resulta incomodo ha sido la dificultad para retornar al menú principal desde una partida ya iniciada en cualquier juego, teniendo el jugador que pulsar simultáneamente varios botones de pad de control.
Partiendo del hecho de que cada juego tiene su propio menú de configuración es destacable el grado de personalización de las partidas que el DVD de Empire ofrece. En general, podría decirse que en cada juego es posible ajustar en grado de dificultad, las vidas con las que se iniciará la partida y los objetivos a cumplir para obtener vidas extra; de hecho, en algunos casos concretos también se puede seleccionar el nivel de la IA de los rivales, por lo que el jugador tendrá todas las cartas en la mano para terminar aquellos juegos que se le resistieron en su día.
Como era lógico de suponer el punto fuerte de este título se sitúa en la diversión, debido en parte al alto grado de adictividad que presentan muchos de los juegos incluidos. No es de extrañar que la longevidad de este Taito Legends dependa, en cierta manera, del grado de inmersión de cada usuario en cada uno de los juegos. Lo que sí está garantizado es que habrá juegos para todos los gustos pues hay gran cantidad de géneros presentes que van desde la habilidad de los juegos de puzzles como Pop 'n Pop o Ploting, pasando por varios shooters de scroll vertical u horizontal como Rayforce o Darius Gaiden hasta plataformas o aventuras que han creado época como Rastan o The New Zealand Story. En cualquier caso, sí que es cierto, que se echa de menos algún que otro juego deportivo, sobre todo del deporte rey en el que Taito realizó buenas incursiones como Football Champ, Kick and Run y sus diferentes versiones.
Sopesando globalmente lo que este título ofrece se llega a la conclusión de que los esfuerzos de Empire han sido bastante provechosos pues el recopilatorio ofrece un gran puñado de juegos -más que en las recopilaciones de otras compañías- y algunos extras interesantes para nostálgicos y jugadores ávidos de conocer un poco más la industria del videojuego. En el lado contrario de la balanza habría que poner la deficiente elección de los juegos integrantes del pack pues es inexplicable que varios abanderados de la compañía hayan quedado fuera mientras algunas medianías sí han tenido cabida.