Las películas del binomio Bay-Spielberg (director y productor respectivamente) han vuelto a poner de moda las trifulcas entre autobots y deceptions, producto ochentero por excelencia, a base de efectos especiales y metal retorcido. Como ya es habitual, los taquillazos vienen acompañados de
merchandising, y
Transformers no sería una excepción con Activision como explotadora de los derechos. Con una tercera película en el horizonte pero sin fecha fija, la desarrolladora plantea una nueva entrega ambientada en el planeta natal de estos robots transformables. Se ha declarado la guerra. El proyecto se ha encargado a High Moon Studios (
Darkwatch,
The Bourne Conspiracy) tercera compañía en desarrollar un juego de la franquicia en la presente generación ya que de la adaptación de la primera película se encargó Traveller´s Tales (artífices de los juegos de Lego) y de la segunda adaptación fue Luxoflux (creadores de los dos
True Crime en la pasada generación entre otros).
Los hechos narrados en este juego se sitúan antes de la migración masiva al planeta tierra. Los enfrentamientos entre las dos facciones son cada vez más encarnizados pero un hecho puede provocar la victoria final de los decepticons frente a sus eternos enemigos: la muerte de Zeta Prime, líder de los autobots, deja al inexperto Optimus al mando de las huestes de los autobots. En frente, al maquiavélico Megatron aglutina todos sus recursos para asestar el golpe de gracia y alzarse con la victoria.