Avance
Jugamos a Undercover versión final castellano
Proein distribuirá en abril esta interesante aventura gráfica de Sproing Interactive, te contamos todos los detalles
Por satsuinohadou
| Publicado el día 10/03/2008 14:10
La simpática Audrey decide ayudarnos a descubrir que se traen entre manos el señor Williams y su huésped, para lo cual nos insta a encontrar un lugar donde ocultarnos y escuchar sin que seamos detectados. En este punto de la aventura, poco más allá de diez minutos del arranque, dependiendo de lo minuciosos que seamos explorando cada lugar de los escenarios a los que se nos permite acceder, descubrimos una característica bastante interesante de Undercover. Se aprovecha el sistema de dos pantallas para manejar a dos personajes: Audrey y John, con los que debemos combinar esfuerzos de cara a encontrar el lugar donde escuchar la conversación. Como buen caballero John no se ve capaz de entrar en el baño de las chicas, mientras que Audrey tampoco tiene demasiados incentivos para inspeccionar el aseo de caballeros. Con el botón X de nuestra Nintendo DS podemos cambiar de personaje, pasando al activo a la pantalla táctil. Cada uno de los personajes dispone de su propio inventario, y podemos intercambiar objetos entre ambos personajes para tratar de avanzar en los puzles.
Al conseguir finalmente escuchar la conversación descubrimos que John Russell es el principal sospechoso de un delito todavía desconocido, pero que podría llevar a nuestro personaje ni más ni menos que a la horca. Disponemos de veinticuatro horas para limpiar nuestro nombre. John y Audrey deben combinar esfuerzos para conseguir crear confusión en el despacho de Sir Williams, haciendo que tanto él como su invitado queden encerrados, dándonos el necesario tiempo para hurgar en la habitación de huéspedes donde se aloja el militar que parece querer traernos la ruina.
Conseguir esta acción, relacionada con el loro de Audrey, exigirá la colaboración de ambos personajes en la misma pantalla de juego. Los primeros puzles son bastante lógicos, aunque el desarrollo facilita el que podamos atrancarnos si no vemos clara la solución. Al llegar a la habitación de huéspedes encontramos un maletín con clave que nos da acceso al segundo tipo de puzles en forma de minijuegos. Debemos subir el volumen de nuestra Nintendo DS para conseguir escuchar el clic de la cerradura al mover con el stylus la rueda de dígitos de la maleta.
La forma de interactuar con personajes y objetos, para inspeccionar, usar algún ítem de nuestro inventario, o dialogar con nuestro variopinto elenco de compañeros es bastante clásica, y sólo implica la pulsación en la pantalla táctil de las opciones resaltadas. Nos encontramos ante una aventura de corte muy clásico, totalmente PCera. Además de los comandos mencionados podemos acceder a un mapa del complejo que facilita el movernos rápidamente de una ubicación a otra, y que activamos con L o R.
El desarrollo de la aventura, pese a lo dramático de nuestra situación comienza bastante pausado. Quizás no podía ser de otra forma ante un personaje académico como John Russell. Los diálogos no son excesivamente inspirados, y el argumento del juego no se nos detalla en exceso, sin demasiadas descripciones acerca del pasado o presente de los personajes implicados. Incluso no se localiza la acción ni en el tiempo ni el espacio, aunque consultando el manual de juego descubrimos que nos encontramos en la Inglaterra de 1939.
En materia gráfica nos encontramos ante un juego sin demasiados alardes. Un estilo gráfico bastante realista, mediante ilustraciones y escenarios fijos prerrenderizados, que si bien lucen bastante bien en las pantallas de Nintendo DS, ofrecen un conjunto carente de dinamismo, vamos, bastante estático. En los diálogos apreciamos ciertos cambios de expresión de los rostros de los personajes, sin animaciones intermedias, lo que denota un apartado bastante rudimentario.
Respecto al sonido debemos notar que no encontramos voces para los diálogos. Unos sencillos efectos y la clásica música de fondo relajante no consiguen atrapar nuestra atención.
Con un desarrollo bastante clásico, que da pie a los constantes atascos que interrumpen nuestro progreso, debemos mencionar que en las tres horas que hemos compartido con esta aventura hemos notado quizás una ausencia de dinamismo o un argumento absorbente que pudieran hacer competir a Undercover: Doble Traición con Hotel Dusk o Another Code. Pese a todo debemos decir que aún es muy pronto para emitir juicios al respecto, reservándonos el veredicto hasta el momento en el que consigamos completar la aventura.
Los fans del género de aventuras point and click encontrarán en este título un enfoque bastante clásico, con el añadido de los puzles táctiles en forma de minijuegos, y el atractivo sistema dual de personajes, que nos lleva a cooperar o bifurcarnos para conseguir avanzar. De momento la principal pega la hemos encontrado en la falta de inspiración de los diálogos, y el poco detalle argumental.