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Pasamos ya al grupo amarillo de minijuegos, donde encontramos algunos de los que aparecieron coincidiendo con el anuncio del juego el pasado E3.
Pese a su aparente sencillez, la prueba en la que debemos golpear balones y evitar otros objetos, pone a prueba nuestra precisión y velocidad en los movimientos. Debemos simplemente inclinarnos hacia un lado o el otro, o permanecer fijos para acumular aciertos golpeando los balones, ya que si por ejemplo golpeamos tres pelotas consecutivamente las puntuaciones contarán como uno, dos y tres, lo que ejerce de multiplicador. Por el contrario si fallamos un balón se resetea el contador, y si nos golpean los Miis con ositos u otros objetos distintos al esférico, veremos como se descuentan puntos.
El descenso de esquí nos obliga a inclinarnos a un lado o al otro para pasar por las puertas de camino a la meta. El movimiento excesivo consigue que hagamos el péndulo y perdamos tiempo además de complicar el pasar entre las puertas. Cada puerta fallada nos añade siete segundos a nuestro contador, en una prueba donde se refleja el tiempo que empleamos en llegar a meta.
Los saltos de esquí resultan bastante entretenidos y fomentan el pique por obtener los mejores registros. Debemos colocarnos con ambos pies sobre el Wii Balance Board, flexionando las piernas, y echando el cuerpo hacia delante hasta conseguir centrarlo y colocar el indicador de posición sobre el punto de máxima velocidad en pantalla. Sin movernos un ápice de este punto debemos mantener la postura hasta llegar al final del trampolín o zona de salto, aquí debemos no brincar sobre la tabla, algo que se nos indica claramente al inicio del ejercicio, si no alzarnos, y mantenernos sobre la horizontal sin inclinarnos a ningún lado para obtener la mayor distancia. La prueba suma las distancias de dos intentos.
Encontramos un minijuego de temática similar al Kororinpa de Wii, aunque controlando el movimiento de la bola o bolas en pantalla con los cuatro cuadrantes del Wii Balance Board. De inicio se nos otorga un tiempo para lograr superar la mayor cantidad de fases posible. El objetivo es introducir la bola o bolas en el agujero de pantalla sin que ninguna de las mismas se salga de los límites de la paleta de juego, algo que reiniciaría el nivel. Debemos corregir constantemente y colocar juntas unas bolas que tienen la cara de los Mii y que parten de lugares bastante dispares. Bastante divertido, además de prestarse al ridículo observando las poses de los jugadores al corregir las trayectorias de las bolas. Al pasar de nivel recuperamos tiempo para tratar de progresar por las distintas fases, recogiéndose como puntuación el último nivel superado.
La prueba de funambulismo resultaba inevitable en un juego donde el equilibrio juega un papel tan importante. Sobre una cuerda floja situada entre dos edificios debemos caminar moviendo sin levantar de forma alterna ambos pies. Tenemos que parar y mover los brazos y cadera para recuperar el equilibrio, y sortear peligros como objetos mecánicos que tratan de mordernos de un salto, realizado agachándonos y volviendo a ponernos erguidos, eso sí, sin perder el perfecto equilibrio que nos sacarían en pleno salto del cable. El juego mide la distancia recorrida.
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