Tampoco existe ningún sistema de puntuación que mida la calidad de la interpretación ni nada que se le parezca.
Wii Music propone libertad absoluta, diversión rápida e inmediata para todos los públicos, no existen retos ni nada que haya superar. Es tocar música por tocarla. El único objetivo es conseguir una melodía que pueda calificarse como "audible", y son los propios jugadores los que determinan si el resultado les ha parecido bien o no. Un marcador en una de las esquinas de la pantalla nos ayuda a marcar el ritmo usando una especie de caritas, pero en cualquier caso no se trata de algo que haya que seguir, es una mera ayuda visual a la que podemos hacer caso o no.
Y esto es lo que pudimos comprobar en la última demostración en la conferencia de Nintendo, en la cual cuatro jugadores aparecían en escena para interpretar la clásica melodía de
Super Mario Bros. Aunque tocar los instrumentos de manera aislada sea increíblemente fácil y no requiera de ninguna habilidad, es en estas interpretaciones multitudinarias donde si que se aprecia la necesidad de lograr un adecuado
timing para obtener buenos resultados. En la demostración veíamos y oíamos como los jugadores no lograban coordinarse completamente, por lo que cada instrumento sonaba a destiempo con un resultado un tanto desastroso, haciéndonos ver de esta manera que lograr una buena interpretación entre varios jugadores no va a ser un trabajo tan sencillo como Miyamoto quería hacernos creer antes.
Lo interesante de poder contar con un casi 60 instrumentos de todas clases es la cantidad de variantes posibles que hay para una misma melodía. Por ejemplo, la melodía de
Super Mario Bros puede sonar a ritmo de rock si lo jugadores eligen guitarras y baterías, a ritmo de jazz si se interpreta con saxofón, o a ritmo de salsa si se usan unas maracas. Claro, que también se podrá hacer una mezcla de todo esto y lograr alguna combinación única, por lo que estamos ante un programa que deja bastante libertad para la experimentación. Y además, según el instrumento elegido la complejidad puede ser mayor o menor. Ya hemos visto como el saxofón se juega únicamente con un Wii-Mote, o como la guitarra requiere además el nunchacko. Y si queremos tocar la batería, podemos añadir el Wii Balance Board al conjunto. El espectro de posibilidades parece bastante amplio.
Tal como podéis comprobar,
Wii Music estará bastante orientado hacia el nuevo público que Nintendo ha descubierto en la actual generación, quienes buscan juegos fáciles de usar y que no estén pensados para ofrecer grandes retos, sin embargo, da la sensación de que los jugadores veteranos no sentirán demasiada simpatía por este nuevo experimento de Nintendo. Pero para saberlo aún tendremos que esperar a su lanzamiento, que se espera se produzca a finales de 2008.