Tras terminar el continuista
Bishock 2, los chicos de 2K Marin se han embarcado en un nuevo proyecto para Xbox 360 y PC. Pero no uno cualquiera. Quieren recuperar del ostracismo una de las franquicias con mayor solera de mediados de los noventa, la iniciada por
UFO: Enemy Unknown y los cuatro
XCOM que le precedieron. Cualquier jugador de la época recuerda estos juegos con una mueca en su cara que justifica lo de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Lo primero que hay que dejar claro es que no estamos ante un
remake ni una continuación al uso, se trata de coger las trazas jugables que marcaron un época y adaptarlas a los tiempos que corren. Eso significa mantener la parte de investigación y sustituir la estrategia por turnos por secciones en primera persona. Contra todo pronóstico, parece que va a funcionar muy bien.
Orson Wells se aprovechó de la histeria colectiva y desató su particular
Guerra de los mundos en la radio. El miedo a lo desconocido se convertiría en la base de una sucesión de películas de serie B que sembró la incertidumbre en el corazón del norteamericano medio. Así, con un ojo puesto en la amenaza nuclear desde el otro lado del telón de acero y el otro ojo puesto en el cielo, la década de los 50 se llena de agentes vestidos de negro, cielos iluminados por luces de colores y con el desierto de Nuevo México como puesto de peaje. El mordaz
Destroy All Humans! ya nos mostró este periodo desde la vista del invasor, pero ahora encarnamos a los invadidos, a la resistencia, al último bastión que queda entre la aniquilación terrestre y el sueño americano. Comienza la lucha por la supervivencia.