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Leisure Suit Larry: Magna Cum Laude
El terror de las nenas
Cada vez son menos que las compañías de desarrollo de videojuegos se dan a los géneros de antaño. Lógicamente, y como todo sector que se precie, la innovación es algo que poco a poco se da lugar, por lo que recuperar algunos de los géneros más clásicos de los videojuegos es, cuanto menos, un suicidio.
No hay más que ver las plataformas 2D, como se han ido relegando año tras año a las consolas portátiles, viendo así el género en consolas domésticas una nueva dimensión en la que se entremezclan decenas de situaciones, para dejar de lado el espíritu clásico del género. Podríamos seguir así con prácticamente todos los géneros y su evolución lógica, pero el tema que nos ocupa es otro: las aventuras gráficas.
No negaremos que la mayoría de clásicos del género han estado siempre en PC´s, con la serie Monkey Island, Broken Sword o los títulos de Lucas Arts como Sam and Max o El día del tentáculo. Si hemos de rescatar una saga de aquella época, sin hacer feo al resto, sería Leisure Suit Larry, de Sierra.
La mecánica era tan simple como conseguir ligarnos a hermosas chavalas diez años más jóvenes que nosotros haciendo uso de nuestros encantos naturales. Desgraciadamente Larry Laffer, que así se llamaba el personaje, carecía de ellos, por lo que "comernos una rosca" era algo difícil, casi imposible. Siete juegos basados en la serie y algún spin off (Larry Casino) sirvieron para labrarse una buena reputación. No es demasiados extraño por tanto el que, una vez se anunció una nueva entrega basada en la serie, los nostálgicos o seguidores del género y del personaje nos emocionásemos.
El título que nos ocupa es el título en que depositamos la emoción, sobretodo nos intrigaba ver de qué manera habían conseguido pasar aquellas magníficas AG al pad de PlayStation 2, y, tras completar el juego, el resultado no ha sido plenamente satisfactorio. Pasemos a comentar el punto más interesante del juego, el argumento.
Curso de Ligue para Novatos: Lección 1
Todo comienza en la universidad Rabo Alto. Hay una gran fiesta cuando, tras un rato, aparece un chaval moviéndose al ritmo de la música y saludando a sus compañeros. Es Larry Lovage, sobrino de Larry Laffer (héroe de las aventuras clásicas). Todo nos llevará a pensar que somos el típico personaje popular del campus, pues nos invitarán a una fiesta acongojante, e incluso dos bellezas en ropa interior se pondrán a bailar a nuestro lado, proponiéndonos mantener relaciones sexuales en lugares tan atípicos como una discoteca, una heladería, etcétera.
Para nuestra desgracia... nos despertamos. Así es, el amigo Lovage (pronunciado "lobich") es el típico tonto del que todos se ríen y, pese a su totalmente negable atractivo, el que más se aplica a la hora de llevarse una belleza a la cama. Los primeros compases los pasaremos con una granjera llamada Sally, a la que hemos de camelar por medio de minijuegos que pasaremos a comentar más adelante, lo que realmente importa es que nos rechazará en el momento más caluroso... "obligándonos" a buscar carne nueva fuera de la residencia del campus.
Una serie de carteles, así como un anuncio de televisión alertaran a nuestro amigo, pero más aún cuando veamos en pleno jardín de la universidad un plató del programa de televisión "Sementales". Tras hablar con Uma, o mejor dicho hacerla reír (reacción que causaremos siempre de forma inconsciente) nos enteraremos de la existencia de dicho programa. En él, tres bellas jóvenes se ponen a las órdenes de un joven capaz de conducirlas a su cama, pero solo una de ellas resultará ser la afortunada y acabar con el chicarrón.
Nuestra misión será a partir de este momento ligarnos a todas las bellezas del campus, en total 19, en pos de entrar a concursar al programa. ¿Lo lograremos? Creednos si decimos que sería más fácil provocar un incendio en un Iceberg.
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