En la pasada edición del E3 pudimos ver las primeras imágenes de Silent Hill 3, y la sopresa no vino por sus espectaculares y sobrecogedoras escenas, sino por la celeridad que se había tomado Konami para mostrar la tercera entrega de la saga. Muchos ya nos temíamos lo peor ya que en un pasado habíamos visto sagas como Resident Evil o Tomb Raider se habían vuelto excesivamente comerciales perdiendo todo su encanto original. Aunque también es cierto que quedábamos unos pocos optimistas que confiábamos en el buenhacer de Konami. Ahora, poco más de un año después del E3 2002, podemos disfrutar de Silent Hill 3, entrega que ya se ha convertido para muchos en la mejor de la saga y por consiguiente, uno de los mejores survival horrors de la historia.
Si por algo se caracteriza la saga Silent Hill es por su enrevesada historia, y en este aspecto, esta nueva entrega no defrauda, situándose al nivel de sus predecesoras. Esta vez controlaremos a Heather, una chica de diecisiete años que se ve inmersa en una tétrica pesadilla el día de su cumpleaños. En ella recorrerá macabros escenarios, matará extrañas criaturas, conocerá a siniestros personajes líderes de sectas que rinden culto a dioses ancestrales, y sobre todo, pasará mucho miedo, hasta tal punto que se planteará si sigue cuerda o no. Y lo peor es que está pesadilla es mucho más real de lo que ella querría.
Todo empieza con la susodicha Heather haciendo unas compras en un centro comercial el día de su cumpleaños. Paseando por los pasillos de los grandes almacenes y viendo los escaparates como una chica normal y corriente, se da cuenta que un misterioso hombre la está siguiendo, al parecer, con intenciones malvadas. Éste se presenta como un detective que tiene información acerca de su nacimiento. Heather, pensándose que es un psicópata o algo parecido se esconde en el lavabo de señoras y escapa por una ventana. Al volver a entrar en el recinto, se da cuenta que está pasando algo raro. Dentro de una oficina, se encuentra una siniestra criatura a la que tiene que matar a balazos para evitar ser devorada. Y así empieza su pesadilla. Vale la pena comentar que el juego retoma la historia del primer Silent Hill (no voy a entrar en detalles, ya que mi intención no es arruinaros el juego) así que todos aquellos que no hayan probado Silent Hill, que lo hagan antes de probar la tercera parte.
Nuestra protagonista es mucho más carismática que Harry Mason y James Sunderland, unos protagonistas un poco insípidos. Heather es algo descarada, borde en ocasiones, pero se acaba haciendo querer. Por supuesto, también están los típicos individuos como Claudia y Vincent de personalidades psicopáticas, sin olvidarnos, de Douglas, el detective que quiere ayudar a Heather pero, por supuesto, algo esconde. En definitiva, podríamos decir que en cuanto a personajes nos encontramos con más de lo mismo, es decir, escasos personajes, pero con personalidades muy definidas.