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Disney's The Lion King
Hakuna Matata
Aprovechando el estreno de la película El Rey León en todo el mundo, Disney Interactive nos hizo llegar a mediados de 1994 la adaptación jugable del filme para PC, las plataformas de 16bits Sega MegaDrive y Super Nintendo, así como la Game Boy, portátil de Nintendo.
El éxito cosechado por la adaptación fue brutal, nos encontrábamos con un plataformas de una calidad asombrosa, con un apartado técnico de lujo solo eclipsado por los Donkey Kong Country de Rare y el uso de la técnica Model 7. Jugablemente era una pequeña maravilla, aunando saltos, con algunos pequeños puzzles, algo de recoger objetos por el escenario, etcétera, que más adelante sería aprovechado con igual buen hacer en algunos juegos para PSONE como Hércules aventura de acción, Bichos o Tarzan.
Somos muchos los nostálgicos que recordamos frecuentemente los grandes momentos que nos hizo pasar el juego, si bien la película podemos disfrutarla tantas veces como queramos en formato DVD. THQ, una de las compañías más conocidas de la industria del videojuego, llegó a un acuerdo con Disney a mediados de 2001 donde esta última daba licencia de algunos de sus filmes a la productora de videojuegos con el fin de sacar programas basados en estos. Fruto de esta "unión" nacieron juegos como Disney's Hermano Oso, basado en la misma película, dos entregas de Lilo & Stitch desarrollados por Digital Eclipse, Atlantis y el imperio perdido por parte de 3D6 Games, y éste Disney's El Rey León que, contra todo pronóstico no se trataba de una conversión del clásico sino una adaptación jugable de la tercera película de El Rey León lanzada directamente en DVD/VHS y que nos narraba el comienzo de la historia desde los ojos de los famosos Timón y Pumba. Sin más, pasamos a analizar el juego.
Timón y Pumba se sinceran ante las Game Boy Advance
La historia del juego toma como base la de la película el Rey León 3, ¿Y que nos cuenta el filme? Pues los orígenes de nuestro dúo favorito.
El título arranca en un lejano desierto donde se encuentran Timón y sus compañeros suricatos, por una u otra razón nuestro amigo siempre acaba cargándose las cosas que hacen los demás, lo que le lleva a replantearse si ciertamente se encuentra en el lugar adecuado. Y es que Timón es un tipo con grandes sueños sin cumplir, fantasea con llegar a un mágico lugar donde poder estar tumbado a la bartola eternamente, sin cavar túneles todo el día con el fin de dar esquinazo a las hienas. Tras unos más y unos menos, se aventura fuera de su madriguera.
Como quien no quiere la cosa, llegará un punto en que se encontrará con un solitario jabalí verrugoso llamado Pumba, quien rápidamente hace migas con el suricato y se unen en la búsqueda de tan interesante lugar. ¿Lo encontrarían? Quien haya visto El Rey León lo sabrá. Eso si, entre el prólogo podemos ver escenas de la película original, sin ir más lejos el dúo tendrá que escapar de la estampida de ñus, e incluso de las propias hienas.
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