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Batman Begins
El mensajero del miedo
El pasado 17 de junio llegaba a las salas de cine españolas Batman Begins. Dirigida por Christopher Notan y con un reparto de lujo (Christian Bale, Liam Neeson, Michael Caine, Morgan Freeman), esta versión del hombre murciélago nos invita a conocer cómo Bruce Wayne pasó a convertirse en el símbolo de la ciudad de Gotham. Traumatizado por la muerte de sus padres Bruce recorrerá el mundo para conocer la mente criminal y aprender a combatir la injusticia, convirtiéndose en su vuelta a Gotham en Batman.
Compuesto por un total de diez áreas, el juego narra los hechos ocurridos desde el adiestramiento de Bruce en el Himalaya hasta la salvación de Gotham por parte de Batman. Las dos primeras áreas del juego (prólogo e Himalaya) son básicamente un tutorial de las acciones que realizaremos durante el juego y una introducción a la historia que se desarrollará posteriormente. Mientras que en la primera zona conoceremos cómo atacar y con qué objetos podemos interactuar, en la segunda veremos como Bruce es instruido por Henry Ducard en el uso del sigilo y del miedo como armas para combatir los villanos.
Sigue de forma bastante fiel la trama principal de la película, aunque se toma alguna libertad para modificar algunos de los hechos para hacerlo más divertido y duradero (por ejemplo, en el nivel de la mansión Wayne será Batman quien salve a su mayordomo del incendio, en vez de al revés). Aunque no hayamos visto la película, podremos seguir la historia perfectamente gracias a la continua información que recibimos durante las misiones y a la inclusión de escenas del film antes y después de cada misión. Sin bien no es obligatorio, es preferible y altamente recomendable ver la película para no perder de vista ciertos detalles y conocer más detalladamente los orígenes de Batman.
El resto consiste en una mezcla de juego de acción, sigilo y plataformas. Mediante el uso de diferentes artilugios deberemos introducirnos silenciosamente, y pasando lo más inadvertido posible, por las diferentes localizaciones de Gotham (muelles, asilo Arkham, mansión Wayne, Narrows...) que visitaremos con Batman. Eso sí, eliminado por el camino a todo aquél que nos impida nuestro progreso.
Cada área suele estar divida en varios niveles y tiene un objetivo principal cuyo logro dependerá de si hemos logrado anteriormente ciertos objetivos secundarios. Así pues, si queremos capturar a Carmine Falcone en los muelles para interrogarle, primero deberemos infiltrarnos en éstos y localizar a su contable para que nos ponga al día de qué tiene miedo el capo mafioso. Normalmente, tras conseguir alguno de los objetivos secundarios o después de alcanzar ciertas zonas activaremos puntos de restauración que en caso de muerte, nos permitirán continuar nuestra aventura sin tener que reiniciar el nivel.
Gráficamente Batman Begins destaca por el gran trabajo hecho con el modelado de los personajes y sus animaciones faciales. Batman, Henry Ducard, Lucius Fox, el doctor Crane, Carmine Falcone, el corrupto Flass, son un calco de sus homónimos cinematográficos. No podemos decir lo mismo del comisario Gordon que no se parece nada a Gary Oldman o de Rachel que no luce tan bien como el resto de personajes principales.
Las animaciones de los personajes también están muy logradas, resultando casi todos sus movimientos muy creíbles. Digo casi todos porque la forma en que Batman sube por las escaleras o se mantiene colgado de las tuberías no resulta tan creíble, y recuerda un poco a la del conocido superhéroe de Marvel Spiderman.
Los combates son bastante espectaculares gracias sobretodo a los golpes acrobáticos de nuestro héroe aunque se hecha en falta una mayor variedad de golpes. A pesar de que la mayoría se desarrollan en zonas amplias, en ocasiones, cuando nos enfrentemos a varios enemigos perderemos de vista a alguno de ellos por culpa que la cámara que resulta bastante cercana.
Mención especial merecen algunas las secuencias en las que los enemigos nos verán como un monstruo demoníaco. Mediante el diseño espeluznante de Batman y los efectos borrosos de la cámara se logran unas secuencias muy vistosas.
Los escenarios, a pesar de su sencillez, están bien representados y recuerdan bastante a las localizaciones vistas en el film. La mansión Wayne y el asilo Arkham son todo un ejemplo de cómo trasladar localizaciones desde una película a un videojuego, y su notable recreación ayuda a meterse dentro del juego. Sin embargo, podemos apreciar algunos defectos que le restan enteros al acabado general, sobretodo en las últimas fases, en las que más de una ocasión sufriremos algunas ralentizaciones y parones escandalosos. También se pueden apreciar cierto jagging (dientes de sierra) en el acabado de algunos edificios y estructuras, y muy puntualmente la desaparición momentánea de algún elemento del escenario según la posición de la cámara.
El apartado sonoro como es habitual en juegos basados en películas goza de buena salud. El juego está completamente doblado y traducido al castellano. Las voces de Alfred (Michael Caine), Henry Ducard (Liam Neeson) y del Espantapájaros (Cillian Murphy) son un claro ejemplo de cómo doblar un juego. El único pero que se les puede poner es que en ocasiones, no estén coordinadas con el movimiento de la boca. Por su parte, los personajes secundarios cuentan con un buen repertorio de frases y a menudo escucharemos como conversan acerca de Batman o sus propias vidas.
Las melodías están bien trabajadas y acompañan perfectamente al desarrollo del juego, pasando un poco inadvertidas en los momentos de sigilo y volviéndose trepidantes en los niveles de más acción como los del Batmóvil o el monorraíl. Efectos sonoros como las explosiones, los golpes de Batman, el lanzamiento del Batarang, el uso del garfio, etc. están a la orden del día y aparecen de forma correcta a lo largo de nuestra aventura.
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