Namco ideó a finales de 1994 para máquinas recreativas Tekken, uno de los primeros juegos 3D de la historia que sería convertido sólo un año más tarde a PSOne. Su principal aportación al género fue introducir un sistema de control por extremidades, de cuatro botones, uno para cada brazo/pierna de cada lugar (izquierda/derecha). Técnicamente si bien no se situaba en lo más alto, fue bastante potable, e incluso a nivel sonoro apuntaba buenas maneras. No tardó en aparecer su secuela, Tekken 2, un auténtico clásico donde se darían cita casi el doble de personajes, más variados, abarcando más estilos, se empezaría a forjar el argumento de la serie, inspirado en la Mishima Zaibatsu, y la persecución de Heihachi Mishima hacia su hijo Kazuya por poseer el Gen del Diablo, haciéndose así más poderoso aún. Jugablemente mejoro a Tekken en todos sus aspectos, más combos, nuevos especiales, personajes, etcétera.
Tekken 3 llegaría en 1999, causando un gran revuelo. Considerado por muchos el techo de la franquicia, aquí si que se despuntó de todos sus rivales pasando a convertirse automáticamente en el auténtico Rey de la Lucha. Modos de juego variados, duraderos, personajes con infinidad de movimientos, una ampliación tanto a nivel jugable como técnica, donde destacaba una sobresaliente banda sonora, finales para todos los personajes, un modelado de luchadores envidiable, que llevaba a PSONE al límite.
Tras la desaparición de PSONE y por tanto la aparición de PlayStation 2, Namco creó una, digamos expansión del clásico Tekken 3. En 2001 llegaría a la Bestia Negra el juego Tekken Tag Tournament, un deathmatch que enfrentaba personajes de las tres entregas de la serie, algunos que incluso estaban muertos por unas u otras razones, se introdujo un sistema de selección de hasta dos personajes, pudiendo alternarlos en batalla con un simple botón, denominado "Tag Team", se mejoró en materia gráfica el modelado de los luchadores, y se introdujo un jefe final hasta el momento inédito, Unknown, a quien muchos tildan de ser una fusión entre Jun Kazama y el Dios de la lucha, Toshin (Ogre).
Por suerte, a mediados de 2002, llegó a nuestras consolas lo que SI sería una nueva entrega del puño de hierro, el cuarto torneo Tekken, que continuaría la historia de Tekken 3 e introduciría sustanciales mejoras y/o modificaciones en el sistema jugable para seguir ascendiendo en el trono que, por aquel entonces dominaban, hasta la aparición de serios rivales como Virtua Fighter, Dead or Alive 2, o Soul Calibur.
El argumento de Tekken 4 comienza dos años después del de Tekken 3, Heihachi Mishima sigue buscando el paradero de su hijo Kazuya con la intención de arrebatarle parte de su ADN para integrársela a él mismo, con esto logrará ser el luchador más poderoso del mundo, quizá del universo, ya que la sangre de Toshin, el Dios de la lucha, no funciona en su organismo. La búsqueda de su hijo le llevará a las instalaciones de la G Corporacion en Nepal.
Comandará un grupo de Fuerzas Tekken y las destinará a la ubicación, él se quedará observando desde un monitor en un helicóptero el avance de sus hombres, pero para su asombro éstos van cayendo uno a uno desde la habitación donde en principio se encontraba el cuerpo de su fallecido hijo. Momentos más tarde emergerá entre las sombras la figura de Kazuya, su hijo, a priori muerto cuando hace más de 20 años Heihachi lo tirase a un volcán. La G Corporation le habría revivido a cambio de poder manipular sus genes e investigar sobre el Gen del Diablo, lo que Heihachi buscaba sin lugar a dudas. Con la confirmación de que su hijo está vivo, la única forma de obtener su propósito será comenzar el cuarto torneo del puño de hierro, esta vez con el más interesante de todos los premios: controlar la corporación Mishima Zaibatsu. Podéis leer el argumento de forma mucho más detallada en esta
completísima guía argumental.