Crash, tú si que eres único
Hace cosa de nueve años, en la pasada generación, casi todas las consolas tenían a su particular mascota: los fans de Sega tenían, en Sega Saturn, al azulado Sonic; los de Nintendo, tanto en SNES, como en la futura (por aquel entonces) Nintendo 64, tenían a Mario; y Sony, que empezaba a triunfar con PlayStation, se encontraba sola. Puede que por temor a identificarse con un icono, o por no querer inventar uno, los creadores de la única consola doméstica que ha conseguido superar los 100 millones de unidades vendidas no vieron con buenos ojos lo de crear a su particular mascota. Tuvieron que ser unos desarrolladores conocidos con el peculiar nombre de Naughty Dog los que dieran el paso adelante.
Así fue como nació Crash Bandicoot, un peculiar marsupial que en Noviembre de 1996 protagonizó su primer juego en la 32 bits de Sony. Este primer acercamiento a tan anaranjado personaje se convirtió, en poco tiempo, en uno de los mejores plataformas "pseudo-3D" con un desarrollo que conjugaba a la perfección los saltos, la habilidad y la carisma del protagonista.
Crash Bandicoot 2 consiguió superar a su antecesor en todos los aspectos con sólo un año de diferencia respecto a éste. Y como dice el refrán, año nuevo, vida nueva:
Crash Bandicoot 3: Warped fue el colofón de la aventuras plataformeras del personaje creado por Charles Zembrillas y Joe Pearson. Esta tercera entrega fue, para muchos, el mejor juego de plataformas de la gris de Sony y pocos juegos han conseguido llegar a su altura.
Pero los estudios Naughty Dog no querían parar de demostrar su gran talante con aquel personaje, que, tanto para Sony como para sus consumidores, se podía considerar como la mascota de PlayStation. Pocos meses después de que la saga hubiera sobrepasado la cifra de diez millones de copias vendidas empezó, lo que por aquel entonces denominaron, "Proyecto X". El secretismo acerca del mismo era bastante hermético y hasta el E3 de 1999 no se supo la gran sorpresa que se guardaba Sony. En Agosto de dicho año empezaron las pruebas y el 30 de Septiembre llegó por fin, a las tiendas europeas, la nueva obra de arte de Naughty Dog:
Crash Team Racing, un título que si bien al principio se criticó que era un "clon" de la saga Mario Kart, supo, con el tiempo, ganarse excelentes críticas de todos los sectores. Sus bazas fueron muy sencillas: diversión, un desarrollo sin sitio para el aburrimiento y uno de los mejores modos multijugador que se haya podido disfrutar en la consola de Sony.
Ha pasado poco menos de seis años desde su aparición y Vivendi Universal (la compañía que actualmente tiene los derechos de la saga) nos ha ofrecido, con más pena que gloria, su particular intento de emular a los divertidos Karts en
Crash Nitro Kart. Así que, a expensas de saber con qué nos sorprenderán en
Crash Tag Team Racing (PS2, GC, Xbox, NDS). CTR, es, por ahora, la mejor aparición (y mucho tienen que cambiar las tornas para ser superado) de Crash fuera del entorno de las plataformas. ¿Quieres apuntarte a una carrera con tu marsupial favorito? Sigue leyendo...
Crash al volante: peligro andante
El argumento de Crash Team Racing, presente en el Modo Aventura, es de los más divertidos y alocados del género para tratarse de un juego de Karts. En él vemos cómo una nueva amenaza se cierne sobre nuestros protagonistas: un personaje llamado
N. Oxide, proveniente del espacio exterior, reta a Crash y compañía a un peculiar torneo de Karts: si pierden la Tierra será consumida. Así que, ni cortos ni perezosos, Crash, Coco, el tigre Cubs, Tiny, Dingodile y demás personajes secundarios y enemigos de sus anteriores entregas plataformeras se deben de subir a tan alocados vehículos y superar los más intricados circuitos.