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NES Classics - Zelda II: The Adventure of Link
Recuerdos dolorosos de Hyrule
Nuevo destape del baúl de los recuerdos.
Nos encontramos ya a estas alturas en los últimos meses de la presente genración. La GBA, por la parte que le toca, ha mantenido durante toda su prolífica vida, un estilo marcadamente nostálgico al ser el estandarte de la supervivencia de la jugabilidad en 2D en un mundo donde dicho estilo jugable sería casi un anacronismo de no ser por los títulos de la portátil de Nintendo más algunos más de consolas domésticas para los cuales los dedos de una mano sobran para poder contarlos. Claro que GBA ha llevado el sentimiento nostálgico hasta extremos excesivos con la política de edición de remakes y ports de juegos la época de los 16 bits, o incluso de los 8 bits, a los cuales pertenecen los juegos de la colección "NES Classics", a la que pertenece el título que vamos a tratar en esta crítica.
"Zelda II: The Adventure of Link", décima entrega de la serie de clásicos en Europa, es una reedición de la segunda entrega de la celebérrima saga creada por Shigeru Miyamoto. Este juego salió originalmente en 1989, y lo cierto es que no se llevó el beneplácito de casi nadie. Miyamoto, esta vez uniéndose con un equipo distinto al que hizo el primer juego, sin la presencia de genios como Takashi Tezuka o Koji Kondo, intentó en este título dar un giro radical al concepto de juego para diferenciarlo de su antecesor. No obstante el tiro acabó por salirle por la culata, ya que los cambios, además de no convencer a casi nadie, no estuvieron bien ejecutados, pero ya habrá tiempo de tratar esto.
En lo referente a la historia, y al igual que en el juego anterior, "The Adventure of Link" cuenta con un argumento que es más bien una excusa para poner a Link recorriendo la tierra de Hyrule. Sin embargo, cuenta con un prólogo bastante bien cuidado, si bien este se narra exclusivamente en el manual de instrucciones. Aunque tampoco hay que llevarse al engaño, ya que al final el asunto sigue quedando de lo más simple, tan solo teniendo un trasfondo algo más elaborado.
Varios años después de que Link destruyera a Ganon en el primer "Legend of Zelda", Impa, la dama de compañía de la princesa Zelda, le informa de que su soberana ha sido presa de un hechizo que la ha sumido en un sueño eterno. El hechicero reclama el poder de la Trifuerza del Poder y la Trifuerza de la Sabiduría, en poder de la familia real después de que Link recuperara ambas en el juego anterior, para unirla a la Trifuerza del Valor que él posee (la cual pareció haberse perdido hacía muchos siglos), para así tener la reliquia completa. Pero la cosa no acaba aquí, ya que Link, quien está a punto de cumplir 16 años, en el reverso de su mano aparece el emblema de la Trifuerza. Es entonces cuando Impa le cuenta a Link la leyenda de Zelda, de como hace siglos el rey de Hyrule escondió la reliquia sagrada siendo la anterior princesa Zelda la única conocedora de su paradero y de como el príncipe heredero intentó hacérselo sonsacar con la ayuda del hechicero que sumió a la princesa en su sueño sin final. Ahora Link, marcado como elegido de la Trifuerza, debe encontrar siete cristales sagrados localizados en sendos palacios para que nuestro héroe pueda romper la barrera mágica que protege el castillo del hechicero y recuperar el tercer fragmento de la Trifuerza y despertar a Zelda. Pero el problema no acaba allí, ya que los secuaces del desaparecido Ganon irán tras Link con la intención de matarle, ya que necesitan verter la sangre del guerrero Hyliano sobre las cenizas de su amo para que este vuelva a la vida.
Si habéis leido otras críticas de la serie "NES Classics", sabréis que en VicioJuegos no puntuamos los apartados técnicos dado el caracter de "port" sin más de estos juegos que tienen ya un par de décadas a sus espaldas. No obstante sí urge una descripción de los mismos. Los gráficos muestran un aspecto ciertamente descuidado. Todos los elementos de los escenarios parecen estar construidos con "bloques" con una textura pixelada concreta, tanto escenarios interiores (donde casi parece un calco de las primeras entregas de "Super Mario Bros" y "Metroid" en las mazmorras) como el "Overworld", siendo el caso de este último especialmente sangrante, dando un aspecto de juego de principios de los 80, cuando en realidad es de finales (1988 en Japón) Tampoco cuenta con una dirección artística brillante, por lo que eso tampoco le sube la media. Tan solo a destacar los sprites de los personajes, de un tamaño considerable y con bastante detalle, además de buenas animaciones para Link y algunos de los enemigos.
En lo que a la música se refiere, se nota la ausencia de Koji Kondo en esta entrega. Las melodías, a excepción de la música de las mazmorras, de una calidad considerable, son ciertamente flojas y no se apegan a nuestra memoria como sí hacían las composiciones de su precuela. Para mayor inri, el tema principal de la saga tampoco aparece. Los efectos de sonido por su parte tienen una variedad ligeramente superior a su antecesor, pero tan solo cumplen con su cometido sin más.
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