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Call Of Duty: La Gran Ofensiva
Que continúe el espectáculo
La guerra es algo horrible, desde luego. Sin embargo, para los videojugadores constituye un buen filón de diversión y buenos juegos. Quizás algún día las batallas se libren en las pantallas de ordenador, eliminando polígonos en vez de vidas humanas. Al fin y al cabo, la diferencia entre la realidad y la ficción es cada vez más sutil. Y si no que se lo digan a Call of Duty, que se resiste a ser olvidado brindándonos una expansión donde veremos más de lo mismo: realismo, batallas y acción.
A la rica expansión
Call of Duty: La Gran Ofensiva es una expansión al uso. No pretende innovar mucho dentro del propio juego y se limita a incluir nuevos contenidos en el mismo: nuevas armas y misiones, mejores variantes de multijugador...Por suerte, la base de Call of Duty no necesita de nuevas experiencias y esta expansión persiste en el espíritu de su predecesor: el realismo bélico, la tensión de la batalla y la espectacularidad gráfica y sonora.
La cosa bailará de nuevo en torno a tres campañas diferenciadas: la americana, la británica y la rusa. Este sistema, parte de la esencia del original, se repite aquí con todo lo que ya vimos: misiones basadas en hechos históricos, diarios de soldados y combates entrelazados. De hecho, los desarrolladores han apostado por lo que mejor resultado dio en Call of Duty. Los asedios están a la orden del día y no serán pocas las veces que tendrás que defender con un pequeño grupo de camaradas un enclave fuertemente atacado. El sigilo también está presente en forma de asalto con tropas de élite a la típica ciudad ocupada. Asimismo, las misiones con vehículos han cobrado especial relevancia. Las típicas huidas en coche perseguido por los alemanes son muy frecuentes y no se ha dejado de lado la necesaria aunque monótona batalla de tanques. Para rematar la faena, dispararemos desde una cañonera marítima y formaremos parte de una misión de bombardeo masivo en la que a base de movernos por las ametralladoras de un B-17 tendremos que defendernos de una gran fuerza de cazas. Por último, los asaltos masivos a ciudades y trincheras no han sido olvidados.
Y es que en este juego no dejarás de recordar que estás en una gran batalla. Al igual que el original, el realismo con el que se ha plasmado todo es apabullante: ciudades destruidas, disparos desde todas direcciones, cazas ametrallando a las tropas, tanques que encañonan tu posición...No podrás ir a lo loco, pues el heroísmo acaba en tragedia. El nivel de dificultad está muy bien baremado, pero ya desde el principio te deja las cosas bien claritas: cuidado dónde pisas, baby. Por su parte, los gráficos y el sonido continúan haciendo gozar al jugador de una experiencia increíble. El motor de Quake 3 ha sido exprimido hasta la saciedad con la incorporación de mejoras como un humo más creíble.
La jugabilidad, por su parte, ha sido mejorada con nuevas y necesarias características. El control sigue siendo exquisito, pero ahora podemos esprintar brevemente para alejarnos del meollo. Asimismo, podemos mantener una granada en nuestras manos mientras el tiempo de explosión avanza, algo que se echaba muy de menos en el original, donde las granadas eran muy usadas y no tenían la capacidad de sorprender.
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