Wario es uno de esos personajes que se crean para que realice un determinado papel en un videojuego, pero que luego resultan convertirse en unos habituales para la compañía creadora.
Wario fue creado para ser el malo maloso de
Super Mario Land 2, en forma de antítesis del archifamoso Mario. Su fama le llevó a protagonizar su propia serie de juegos de plataformas, en los cuales podríamos regodearnos con su maldad. Así es como pasó a ser uno más de la
Mario Troupe, con apariciones en juegos como
Mario Party,
Mario Kart o
Mario Tennis.
Pero si tuviéramos que mencionar lo más destacable de este personaje, sería sin duda Wario Ware. Un buen día, Wario estaba viendo en la tele como las ventas de un videojuego proporcionaban suculentos beneficios a su creador, y ahí fue donde su avaricioso olfato se olió el negocio del siglo. Así fue como fundó Wario Ware Inc., su propia compañía de videojuegos, y cuyos resultados pudimos comprobar en Gameboy Advance. Un juego basado en microjuegos, de muy pocos segundos de duración cada uno, en los que hemos de acometer alguna simple tarea sin tener tiempo para pensar demasiado. Un juego de juegos, pero con desarrollo casi frenético.
Pero ahora Wario tiene una nueva revelación dentro de su codiciosa mente. Mientras caminaba por la calle, sin darse cuenta tropieza y sus dos consolas portátiles recién robadas caen por una alcantarilla. Un anciano surge de ella y le pregunta a Wario que es lo que se le ha caído, si las dos consolas, o bien otro aparato de dos pantallas que nunca había visto. Wario decide aprovechar la ocasión y quedarse con la consola de dos pantallas para ponerse a experimentar. Tras darse cuenta de que no tiene ni idea de cómo funciona, no tarda en descubrir un palito con el que poder tocar la pantalla. Tras ver esta nueva forma de jugar, a Wario se le enciende la bombilla, y con ella, un nuevo negocio se pone en marcha.
Efectivamente, lo que Wario encontró fue una Nintendo DS, y con ella, una nueva forma de jugar que abre interesantes posibilidades para sus microjuegos. A diferencia de lo que sucedía en las versiones de Gameboy Advance y Gamecube, Wario Ware Touched no utiliza los botones de la consola para nada, todo se basa en el uso de la pantalla táctil y del micrófono. Pero nos vayáis a pensar que la cosa es tan simple como eso, como ahora veremos, se dan varios estilos en la jugabilidad.
Wario nos propone 180 microjuegos táctiles, que como suele suceder, están repartidos entre diferentes personajes de lo más dispar: Jimmy T., un bailarín con la fiebre del sábado noche, Mona, una repartidora de pizzas con mucha marcha, 9-Volt, todo un adicto a los juegos clásicos de Nintendo, Kat y Ana, dos hermanas ninja con un nuevo amigo, Mike, un robot con el que aprovecharemos el micrófono de la consola, Dr. Crygor, un retorcido inventor que ha creado una máquina con la que pretende vivir 437 años más, y Ashley, una bruja acompañada de un pequeño demonio.