Tras una sosa aunque pasable primera entrega, Handy Games nos propone de nuevo adentrarnos en un viaje por la obtención de un místico artefacto. En Ancient Ruins I (
leer crítica) controlábamos a un paladín de la Orden, un grupo eclesiástico que buscaba recuperar seis reliquias místicas para combatir una "recién nacida" maldición; con nuestro héroe localizamos tras un largo viaje el primero de ellos: el escudo del Rey Morkus, muerto años atrás.
Ancient Ruins Part II: The Holy Shrine supone la secuela del anterior, sólo que como viene siendo costumbre en la franquicia controlaremos a un personaje completamente distinto.
Nuestra búsqueda de los artefactos mágicos en pos de sobrevivir a la profecía sigue adelante, terminando en los bosques oscuros. Tomando el rol de una muchacha, nuestra misión será adentrarnos en un cementerio, encontrar el santo sepulcro de la Hermana Agatha la Santa, y coger del mismo una espada mística que nos ayudará en nuestro viaje por la destrucción del mal. Con dos artefactos bajo el brazo el poder de enemigo va disminuyendo, o no, por que tendremos que enfrentarnos a un montón de criaturas del averno para encontrarla, y salir vivos de ahí.
Ancient Ruins 2 (AR2) recupera como es lógico el sistema jugable de la primera parte, de este modo nos encontramos con un RPG en vista isométrica donde avanzaremos por los escenarios en batallas en tiempo real, resolviendo puzzles, derrotando enemigos, y subiendo niveles.
Precisamente ahí encontramos una de las características que diferencian esta saga del resto. Nuestro personaje subirá nivel conforme elimina enemigos, y con esto un sistema de automatización de potencia se pondrá en práctica, algo similar a lo visto en Final Fantasy VIII, donde cuando más nivel tienen los héroes más poderosos son los enemigos a los que nos enfrentemos. Tendremos dos posibilidades, bien comenzar con un nuevo jugador, comenzando por ende en nivel 1, o traspasar la experiencia mediante un código que obtenemos al superar Ancient Empires 1, 3 y 4.
Como decimos los enemigos serán más poderosos cuanto más nivel tengamos, de este modo la primera opción será la más recomendable para quien se inicia con esta segunda parte en la franquicia; si ya superaste AR1, y le tienes cariño a tu experiencia, impórtala a AR2.
Bien, dejando de lado la subida de nivel, algo importantísimo en todos los RPG's, encontramos otra peculiaridad en el control del personaje. Como ya comentamos más detalladamente en el análisis del primer título, en Ancient Ruins 2 tendremos una configuración bastante complicada al principio, aunque sencilla en la práctica: Nos moveremos con dos teclas, y con otras dos haremos girar a nuestro personaje en las cuatro direcciones posibles en ángulos de 90º, tendríamos un quinto botón para elaborar un ataque, así como otro para entrar a la pantalla de estado.